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26 de Jan de 2021

Economía

Indicador de capital humano: Midiendo el desarrollo

La falta de capital humano es uno de los grandes obstáculos para el desarrollo.

Indicador de capital humano: Midiendo el desarrollo
Entre las aristas de la medición se encuentra la fuerza de trabajo.

La prestigiosa organización denominada Foro Económico Mundial (World Economic Forum; WEF) acaba de lanzar el ‘Human Capital Report 2014’ que se basa a su vez en el ‘Human Capital Index’ (Indicador de Capital Humano; ICH).

El estudio, que abarca casi 122 economías, examina cuáles elementos contribuyen u obstaculizan el mejoramiento del ICH en dichas naciones y por consiguiente que las mismas logren mayor desarrollo o no. En el mismo, Panamá obtiene un Índice General de 42 de entre 122.

El ICH por su parte se mide en términos de cuatro pilares, a saber: educación, salud y bienestar, fuerza de trabajo y ambiente facilitador (‘enabling environment’). En tal sentido, en materia de Educación y Salud el país obtiene una relativamente baja puntuación de 66 y 60 respectivamente. Sin embargo logra una mejor calificación en Entorno Facilitador y Fuerza de Trabajo con 34 y 31 respectivamente, lo cual refleja que el principal escoyo del país radica en la calidad de su educación y su salud.

El hecho es que, la sincronizada combinación de estos factores puede generar una especie de ‘círculo virtuoso’ donde la productividad conduce al mejoramiento social en forma dinámica y sostenida, y esto a su vez a una mayor inversión en productividad. Pero cómo medir estos avances?

El ICH por ejemplo mide las variables Educación mediante el número de inscritos a nivel primario, secundario y terciario; diferencias de género en el sistema; así como niveles de acceso de las escuelas a la Internet. También repercute en este pilar, en el caso de Panamá negativamente, las notas en matemáticas y educación científica.

Salud y Bienestar a su vez se mide en términos de expectativa de vida, tasa de mortalidad infantil, acceso de la comunidad al agua y a servicios sanitarios, así como calidad de los servicios médicos, mientras que Fuerza Laboral se mide por el talento y entrenamiento de los trabajadores lo cual contribuye a mejorar la capacidad de la economía panameña de atraer y retener talentos en materia de empleo.

El Ambiente Facilitador por último se mide, entre otras cosas, mediante el grado de acceso de la población por ejemplo a celulares, así como nivel de desarrollo de los principales ‘clúster’ del país y el contexto legal en el cual se desenvuelven los agentes económicos. Este contexto se mide mediante el indicador ‘Doing Business’ del Banco Mundial, una de las más reconocidas fuentes, todo lo cual aporta considerablemente a la solidez del estudio del WEF.

Visto a nivel regional, Panamá ocupa en materia de Índice General el 4to lugar, atrás de países como Barba dos con un 26, Costa Rica 35 y Chile 36. Panamá además clasifica como país de ingreso medio-alto (es decir está comprendido en un rango de entre 4 mil a 12 mil dólares anuales per cápita), categoría dentro de la cual Panamá ocupa el tercer lugar.

Como conclusión, uno de los mayores escollos radica en la escasez de capital humano y resulta crucial por consiguiente que en el marco de un contexto económico global cada vez más competitivo, los países puedan anticipar la creciente demanda de mano de obra y asegurar en el mediano y largo plazo una adecuada oferta en términos de calidad y cantidad laboral, que en el caso de Panamá sería sobre todo mediante una mejor educación y salud.

No es casual que el documento destaque por último que los países más desarrollados se caracterizan por su efectiva trayectoria en materia de inversión en salud y educación de calidad. Resulta por ende determinante para los planes de desarrollo que se generan retornos derivados de esta inversión en educación y salud tanto para el beneficio del propio individuo, así como para el sistema en conjunto y que se creen incentivos como mayores salarios y productividad para lograr alcanzar el éxito del modelo.