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23 de Jan de 2021

Economía

De un padecimiento a un emprendimiento

Julio Cornejo pasó 15 días en el hospital, tiempo suficiente para pensar como contribuir a la erradicación del flagelo que lo tenía en cama

De algo malo se puede sacar algo bueno. Así le sucedió a Julio Cornejo, quien en el año 2002 estuvo internado durante 15 días en un hospital. El diagnóstico: dengue clásico. ‘La pasé muy mal’, rememora.

Durante su estancia pensó en como contribuir a la erradicación del mosquito causante de su mal.

‘El principal foco de infección son las llantas usadas, yo quería hacer algo con ellas para ayudar a mitigar el problema, hice varios proyectos artesanales pero no daba con nada que pudiese hacer a gran escala y que fuese rentable’, acotó Cornejo.

MOLDEANDO LA IDEA

En los años posteriores, le siguieron una serie de intentos empresariales, pero no fue hasta el cuarto, cuando Cornejo, en conjunto con tres socios más consolidaron una empresa dedicada a la modificación y reparación de muebles y artículos.

Con la plataforma empresarial en marcha, Cornejo seguía con la idea de reciclar las llantas desechadas . Hicieron varias pruebas sin poder concretar nada.

No fue sino hasta el año 2012, cuando un cliente los llamó para que repararan los bumpers de la bodega (caucho que se coloca en las paredes de para amortiguar los roces de un camión al estacionarse), que analizaron el producto y vieron potencial para fabricarlo a partir del caucho de las llantas.

CAMINO AL ÉXITO

El proceso de creación y perfeccionamiento del producto empezó en 2012.

‘Nos costó comercializarlo, porque a los clientes les parecía feo al principio’, contó Cornejo.

Hoy, superado el obstáculo estético, es uno de los productos que más venden en la empresa, y que les valió el primer lugar del Premio Nacional a la Innovación Empresarial 2014, entregado por la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá en conjunto con la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología (Senacyt).