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28 de Oct de 2020

Economía

El euro vuelve a la mira de inversores

Los mercados reaccionan al mitigarse la crisis. La demanda extranjera de acciones, bonos e inversiones en euros creció 3.7% en el año 2013

El euro vuelve a la mira de inversores
Sede del Banco Central Europeo (BCE) en Fráncfort, Alemania.

Los inversionistas internacionales están re capturando su interés por el euro, a medida que la moneda regional se recupera de una crisis de deuda que amenazaba con ponerle fin, pero el euro, la moneda corriente de 18 países, se devaluó aún más frente al dólar el año pasado en otra medida clave de importancia y prestigio: el empleo como moneda de reserva por los bancos centrales del mundo.

El Banco Central Europeo (BCE) dijo que la demanda extranjera de acciones, bonos y otras inversiones de cartera en euros aumentó al 3.7% de la producción económica de la eurozona en 2013, comparado con el 3% el año anterior.

Benoit Coeure, uno de los seis miembros de la junta ejecutiva del BCE, expresó que los inversionistas reaccionaban al mitigarse la crisis y demostraban ‘plena confianza en que el euro perdurará’.

Sin embargo, otros indicadores del uso global del euro daban señales diversas. La parte del euro en las reservas de los bancos centrales del mundo se redujo a 24.4% comparado con 25.3% en el período anterior. El dólar sigue primando con el 61.2%.

Los bancos centrales acumulan reservas para proteger a sus economías de posibles turbulencias y pueden emplearlas para apuntalar la tasa de cambio de su propia moneda en caso de necesidad.

Al presentar el informe anual del BCE sobre el uso internacional del euro, Coeure que ello podría deberse entre otras razones a que los bancos centrales son más conservadores que los inversionistas privados y ajustan sus tenencias con mayor lentitud. Otro factor sería un proceso de diversificación a largo plazo en el cual los bancos acumulan reservas en monedas de economías emergentes como la china, reflejo del peso creciente de éstas en la economía global.

Coeure enfatizó que el BCE no alentaba ni desalentaba el uso del euro en comercio o reservas, y dejaba esa decisión a los mercados.