27 de Feb de 2020

Economía

La IATA está cansada de esperar los pagos de Venezuela

Cinco aerolíneas han logrado un acuerdo con Venezuela, pero solo dos han recibido las cantidades acordadas

La IATA está cansada de esperar los pagos de Venezuela
Copa Airlines es una de las empresas con cuentas por cobrar en Venezuela.

La Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) recuerda al gobierno venezolano que si no salda sus deudas con las aerolíneas el país quedará desconectado del mundo, por lo que le insta a llegar a acuerdos y, sobre todo, cumplirlos.

‘Hay cinco aerolíneas que han llegado a un acuerdo, pero sólo dos han recibido las cantidades acordadas, las otras tres no’, afirmó, Peter Cerda, vicepresidente para las Américas de la IATA, en una entrevista con EFE . ‘Y esto es lo que más preocupa a las otras 19 aerolíneas, el hecho de que aunque se llegue a un acuerdo, no hay garantías de que se reciban las cantidades que se han acordado. En lo seis meses transcurridos desde el acuerdo, el gobierno ha dicho en varias ocasiones que iba a pagar, y todavía están esperando’, confesó.

El gobierno venezolano mantiene un contencioso con 24 aerolíneas que reclaman la cancelación de una deuda que asciende a más de $4,100 millones.

En Venezuela rige un control de cambio que deja en manos del Estado la compraventa de dólares. Las compañías aéreas quieren trasladar a dólares los ingresos que generan por la venta de billetes en Venezuela, pero necesitan la autorización oficial y la liberación de dólares.

Hasta ahora, el gobierno ha autorizado la repatriación de $424 millones de varias compañías aéreas. Sin embargo, la deuda alcanza ya la cifra de $4,100 millones. ‘Al principio, el gobierno aprobaba las transferencias con una buena frecuencia. En el último año y medio la situación ha empeorado porque el gobierno paró de autorizar las transferencias y por tanto de pagar a las aerolíneas lo que se les debe’, explicó Cerda.

Esta situación de impagos, de acuerdos no implementados, o directamente de falta de diálogo, ha obligado a las aerolíneas a reducir considerablemente su capacidad.