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18 de Nov de 2019

Economía

Los nexos entre Salerno, Cucalón, Vallarino y Dulcidio

Antes de obtener el contrato con la DGI, Cristóbal Salerno, propietario de Cobranzas del Istmo, había estado vinculado con Vallarino

Cuando Alberto Vallarino fue nombrado como ministro de Economía y Finanzas en 2009, llevó consigo a dos fichas claves: Dulcidio De La Guardia, como viceministro de Finanzas; y a Luis Cucalón, como director General de Ingresos.

La llegada de Cucalón a ese puesto no era casualidad. Vallarino lo mandó a buscar a Colombia, donde ganaba $30 mil mensuales porque ‘el país lo necesitaba’, pero terminó convirtiéndose en el ‘malo de la película’, señaló el exdirector de ingresos a este medio, en una entrevista exclusiva.

Cucalón y Vallarino habían confraternizado en el 2001, como miembros de la junta directiva de ‘IDS Holdings Corporation’, un conglomerado de negocios dedicado a la compra y venta de bienes inmuebles, contratos mercantiles y transacciones comerciales. Como secretario de esa junta directiva fungía también Cristóbal Humberto Salerno, propietario, a su vez, de la empresa privada Cobranzas del Istmo, S.A.

Pero esta no era la única empresa en cuya junta directiva Cucalón y Salerno habían coincidido. En la sociedad anónima NBA Store Panamá, S.A., Cucalón había sido presidente cuando Salerno era secretario. Lo mismo había sucedido en International Department Stores (IDS) INC, en cuya junta directiva Salerno fue vicepresidente mientras Cucalón era vocal.

Por su parte, De La Guardia, actual ministro de Economía y Finanzas, desarrolló importantes cargos en el Banco del Istmo, del cual el ingeniero Alberto Vallarino era uno de los principales accionistas. Antes de ser vendido el banco al HSBC, De La Guardia llegó a ser vicepresidente de banca de inversión.

TODOS SE NIEGAN

Vallarino, De La Guardia y Frank De Lima estaban a cargo del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) cuando Cucalón firmó el contrato que permitía a la empresa Cobranzas del Istmo, S.A. actuar como gestor de impuestos morosos.

Para entonces, De La Guardia era el jefe directo del exdirector de ingresos, Cucalón (Ver el organigrama).

Vallarino, por su parte, ha negado cualquier vínculo con la empresa Cobranzas del Istmo, S.A, que ganó comisiones por $47.1 millones por gestionar los pagos de impuestos morosos.

‘Ni el ingeniero Alberto Vallarino, ni ninguna de sus empresas, tienen o han tenido participación accionaria alguna o intereses económicos en Cobranzas del Istmo, o con Cristóbal Salerno, propietario de dicha empresa’, dijo el propio Vallarino, a través de su agencia de comunicaciones.

Cucalón, por su parte, ha manifestado que él no escogió a Cobranzas del Istmo, S.A. El exdirector de ingresos explicó que habían cinco empresas que estaban compitiendo por este contrato directo y que ‘Cobranzas del Istmo, S.A. era la mejor calificada’.

Dulcidio De La Guardia, por su parte, señaló que ‘el MEF presentó una querella contra Cucalón por contratar directamente a la empresa Cobranzas del Istmo, S.A. sin contar con las autorizaciones correspondientes del Consejo Económico y Consejo de Gabinete’.

Cucalón acusó directamente a De La Guardia y a Vallarino de aprobar y revisar el contrato que se le otorgó a Cobranzas del Istmo, S.A.

Frank De Lima estaba a cargo de la junta directiva de Tocumen, S.A., cuando Cobranzas del Istmo facturó y cobró del Estado $21 millones en comisiones por la gestión de los cobros morosos por $72 millones a la empresa estatal.

TODOS DEBEN RESPONDER

A juicio del abogado tributarista, José Javier Rivera, ‘todos son responsables de la lesión patrimonial por haberle otorgado facultades exhorbitantes al exdirector de ingresos. También lo es la Contraloría, que nunca debió haber refrendado el contrato con la empresa’.

Por su parte, el abogado Miguel Antonio Bernal señaló que ‘Cucalón, (Ricardo) Martinelli y Vallarino son los artífices de Cobranzas del Istmo, S.A.’

Según Bernal, corresponde ahora a las autoridades determinar el grado de participación, por acción u omisión, de cada uno de los funcionarios ligados a la antigua Autoridad Nacional de Ingresos Públicos (ANIP), hoy nuevamente DGI.

Rivera concluye que el contrato para tercerizar el cobro moroso de impuestos nunca debió darse. Se trata de una postura compartida por el abogado Miguel Antonio Bernal, quien en su momento pidió a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) la nulidad del mismo contrato.

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ACUSACIONES

De La Guardia se defiende

Dulcidio De La Guardia, ministro de Economía y Finanzas, salió al paso de las declaraciones del exdirector de ingresos, Luis Cucalón, quien señaló que el funcionario público quería obligarlo a borrar las cuentas morosas de sus clientes.

De La Guardia se defiende de estas acusaciones diciendo que ‘es falso que el suscrito solicitó a Cucalon borrar cuentas de contribuyentes morosos con la Dirección General de Ingresos (DGI)’. El ministro, que se encuentra en Asia, agregó que ‘si el exfuncionario tiene las pruebas, que las presente con la denuncia correspondiente’.

Añadió que el exdirector de ingresos se distinguió por perseguir a los colaboradores de este despacho, destituyendo a cientos de ellos durante su gestión y, además, administro bajo un régimen de terror.

Cucalón, en un entrevista con La Estrella de Panamá, señaló que existía un desgreño administrativo cuando llegó al puesto de director general de ingresos.

‘Los funcionarios redondeaban sus salarios con las coimas que se ganaban’, agregó el exfuncionario.

De La Guardia interpuso una demanda penal a Cucalón por ‘supuestamente’ contratar de forma directa a la empresa Cobranzas del Istmo, S.A., sin contar con las autorizaciones pendientes del Consejo Económico Nacional (CENA) y del Consejo de Gabinete. La demanda fue interpuesta el 16 de enero de 2015 ante el Ministerio Público.

JUNTA DIRECTIVA

Los artífices de Cobranzas del Istmo, S.A.

Detrás de Cobranzas del Istmo, S.A. hay un apellido en común, reconocidos empresarios y cambios constantes en su nómima directiva.

La empresa, que estuvo a cargo de los cobros morosos de impuestos durante la pasada administración de gobierno, facturó comisiones que, se presume, fueron mayores de lo que se establece en el contrato con el Estado.

A través de la escritura pública 5560 de 12 de mayo 2003, certificada en la Notaría Octava del Circuito, se estableció la primera junta directiva de esta empresa: Leopoldo López (presidente), Lilia Aminta de Salcedo (secretaria) y Alva Rosa Chirú (tesorera).

En junio de ese mismo año, la Notaría Primera del Circuito le otorgó poder general a Lilia Kway de Salerno. Pero, cinco meses más tarde, la misma notaría le revocó ese poder para otorgárselo a Cristóbal Humberto Salerno Ballesta.

Con el cambio en el poder general de la empresa, también llegan los cambios en la junta directiva: el 14 de octubre de 2004, Cristóbal Humberto Salerno, (presidente), Diego De La Guardia (secretario) y Abel Velasco (tesorero) asumen la dirección de la empresa gestora de cobros.

Salerno se mantiene en control del poder general de la empresa hasta el 14 de junio de 2007, cuando lo asume Magaly Ramos.

La junta directiva sigue cambiando de forma constante.

El 12 mayo de 2006 se eligen nuevos directivos. Así, Julie Cristina Ruker se convierte en directora presidente; Peter Chatlani, en el director tesorero; y Diego De La Guardia, en el director secretario.

En menos de un mes, el 22 de mayo de 2006, se producen nuevos cambios en la nómina, que esta vez estaría controlada por el apellido Salerno. El 26 de marzo de 2014 se eligen los directores que hasta ahora continúan en los puestos: Magaly Ramos (presidente), Irasema Sánchez (secretaria) y Edgardo González (tesorero).

Por casi ocho años, Ramos se ha mantenido a la cabeza de esta empresa.

Miguel Antonio Bernal

‘Las autoridades deben determinar el grado de participación, por acción u omisión, de cada uno de los funcionarios’,

ABOGADO