25 de Feb de 2020

Economía

Agroexportaciones bajan por segundo año consecutivo

Hasta octubre, las exportaciones agropecuarias sumaron $157.9 millones en 2015 cuando el año anterior se ubicó en $177.8 millones

Las agroexportaciones panameñas cayeron por segundo año consecutivos, revelan las cifras de Contraloría General de la República.

Hasta octubre, las exportaciones agropecuarias sumaron $186.1 millones en 2013, un monto de $177.8 millones en 2014 y un valor de $157.9 millones en 2015, lo que evidencia el continuo deterioro de este sector.

En 2015, los reportes oficiales revelan que más del 60% de las exportaciones agropecuarias mostraron números rojos. Según las cifras oficiales, las exportaciones de sandía disminuyeron 17.9%, las de piña se redujeron 29.4%, las de azúcar sin refinar cayeron 28.7%, la de café se desplomaron 82% y las de carne de ganado bovino mermaron 10.4%.

El reporte también revela que, el año pasado, las agroexportaciones que mostraron resultados positivos fueron el banano (7.1%), el melón (32.1%) y el ganado vacuno en pie, que se expandió fuertemente al ubicarse en 247.7%.

PRODUCTO INTERNO BRUTO

Los resultados de las agroexportaciones impactaron los resultados del Producto Interno Bruto (PIB), que revelan que el PIB de este actividad económica creció en apenas 0.5% hasta septiembre de 2015.

Según el último reporte oficial del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC) de la Contraloría General de la República, entre los rubros que presentaron resultados negativos se encuentran la producción de la piña que disminuyó 10.5%, la sandía (-84.1%) y el melón (-42%.8%). Se sumaron a este grupo también el cultivo de maíz, con una bajada de 7.5%.

Otros rubros con resultados negativos fueron la cría de ganado vacuno de ceba, que disminuyó en 3.8% y la producción de leche, que se redujo 4.5%, como efecto del clima que no favoreció el desempeño de dicha actividad, señala el informe oficial.

En la actividad pecuaria, señala el reporte, se observaron incrementos en el sacrificio de aves (11.2%), la producción de huevos (13.5%) y la producción porcina (4.3%).

En 1950 el sector agropecuario aportaba el 25.4% del PIB de Panamá. Hoy día, este sector representa aproximadamente el 2% del PIB.

ALTERNATIVAS

Estudios realizados por la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE), revelan que son diversos los factores que explican por qué el sector agropecuario ha perdido participación en la economía del país. Para el gremio empresarial, los más evidentes tienen que ver con el débil crecimiento de esta y la ausencia de una política de Estado para el campo.

Para la APEDE, se requiere mejorar la capacidad de generar y transferir tecnología agropecuaria, a través de instituciones como el Instituto de Investigación Agropecuaria y el propio Ministerio de Desarrollo Agropecuario, que presta apoyo a los productores a través de su personal. Esto sugiere revisar las estrategias, planes, programas y proyectos que deben responder a exigencia específicas de cada rubro y cadena de producción, así como ajustar el presupuesto de manera acorde.

También se requiere hacer más transparente el acceso a crédito agropecuario más barato que se otorga a través del Banco de Desarrollo Agropecuario y el Banco Nacional de Panamá, evitando los clubes de privilegiados, señala el gremio empresarial.

Asimismo, agrega el gremio empresarial, que es necesario más transparencia en los incentivos fiscales que otorga el Estado, ampliar la oferta de seguro al sector agropecuario a través del Instituto de Seguros Agropecuarios y una mayor capacitación al sector, a través de instituciones públicas como el Instituto Nacional de Formación Profesional y Capacitación para el Desarrollo Humano, el Instituto Nacional de Agricultura, la Universidad de Panamá y otra entidades de capacitación del sector público.

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ANALIZANDO EL LA CAÍDA

Para la APEDE hay varios factores que han influido en el declive del agro.

  • Entre la propuesta se encuentra la ausencia de una política de Estado para el campo.
  • El país aún carece de la capacidad de generar y transferir tecnología agropecuaria de forma oportuna.
  • Los financiamientos deben ser oportunos y flexibles para su recuperación.