Londres sigue en ascuas tras seis meses del ‘brexit'

Actualizado
  • 22/12/2016 01:00
Creado
  • 22/12/2016 01:00
Aún no se define si Londres se mantendrá como centro financiero. El futuro o las prioridades negociadoras generan opiniones encontradas

El poderoso sector financiero del Reino Unido, radicado principalmente en el distrito londinense conocido como la ‘City', sigue sin vislumbrar su futuro o las prioridades negociadoras del Gobierno seis meses después del voto por el brexit .

Así lo reconoció ayer Jeremy Browne, el representante para Europa de la Corporación de la City, el ayuntamiento de ese distrito, que confesó también que los países de la Unión Europea (UE), que ha visitado este semestre, tampoco detallan sus intenciones.

‘Hay diferentes posiciones, según sea el país más proteccionista o pro libre mercado, pero, en lo que todos parecen coincidir, es en que el Reino Unido no podrá elegir a la carta', reveló, en un encuentro con la prensa.

La Corporación de la City, en representación del sector financiero —formado sobre todo por bancos, aseguradoras y servicios legales—, hace presión sobre el Ejecutivo conservador de la primera ministra, Theresa May, para que consiga un acuerdo con la UE que permita preservar el histórico lugar de Londres como centro financiero global.

‘La ‘City', como toda la capital, votó por la permanencia en el referéndum del pasado 23 de junio, por lo que la mejor opción para nosotros sería que el Reino Unido permaneciera dentro del mercado único y se conservara al máximo el statu quo ', dijo Browne.

Sin embargo, el exdiputado liberal demócrata, que fue secretario de Estado de Exteriores, admite que esta vía parece ‘difícil', pues May ‘parece muy firme en su rechazo a la libertad de movimiento' que requiere la pertenencia al mercado único europeo.

También se ha mostrado dura en su intención de ‘salir de la jurisdicción de las cortes europeas', agregó.

ANÁLISIS

Hay diferentes posiciones con respecto a una capital sustituta

Según un estudio encargado por la autoridad municipal a la consultora EY, llevaría ‘al menos dos décadas' para que otra ciudad europea, como Fráncfort, Dublín, París o Amsterdam, pudiera ‘recrear la oferta' de talento y servicios que ofrece la capital británica.

‘Con todo, pensamos que hay margen de maniobra. Por ejemplo, Bruselas podría acceder a aplicar condiciones diferenciadas para diferentes sectores, según su importancia económica, y el Gobierno británico, aun recuperando el control de las fronteras, podría optar por una política migratoria abierta y liberal', opinó.

‘El peligro es que todas las partes se muestren inflexibles', aseveró Browne, para añadir: ‘Esperemos que tanto el Gobierno como la UE sean lo suficiente imaginativos como para hallar una solución que satisfaga a todo el mundo, o al menos que no perjudique'.

El representante para Europa de la Corporación aseguró que, al margen del brexit , Londres ‘seguirá siendo un centro financiero global dentro de veinte años', si bien "quizás las empresas no sentirán la misma atracción' por establecerse en la ciudad.

Según un estudio encargado por la autoridad municipal a la consultora EY, llevaría ‘al menos dos décadas' para que otra ciudad europea, como Fráncfort, Dublín, París o Amsterdam, pudiera ‘recrear la oferta' de talento y servicios que ofrece la capital británica.

Por otra parte, de quince multinacionales encuestadas, entre ellas las españolas Telefónica y Grupo Antolín, la mayoría cree que un brexit duro (sin acceso al mercado único) aumentaría los costes y restaría capacidad de mercado a su negocio.

Aunque la Corporación de la City busca subrayar la importancia del sector financiero, que contribuye un 12% al producto interior bruto (PIB) y emplea a un 7% de la fuerza laboral británica en todo el país, Browne concede que este ‘no necesariamente' va a liderar la tabla de prioridades del Gobierno.

Precisamente, la patronal de empresarios Confederación de la Industria Británica (CBI) publicó este miércoles un informe en el que reclama a May ‘un enfoque conjunto para toda la economía, sin dejar atrás a ningún sector, ya que ello tendría un efecto dominó' en todas las áreas productivas.

La directora general, Carolyn Fairbairn, señaló que, ‘aunque cada sector tiene retos específicos, hay muchos aspectos interconectados y principios comunes", como por ejemplo ‘evitar cambios drásticos que interrumpan las cadenas de suministro y comerciales'.

En su opinión, las empresas difieren básicamente en el énfasis que dan en su escala de valores a asuntos como el comercio, la inmigración o la regulación.

‘Para que el brexit sea un éxito para toda la economía, el Gobierno deberá desentrañar todos estos desafíos e identificar las nuevas oportunidades que podrían surgir de otro tipo de relaciones más globales', manifestó.

Lo que parece claro es que ningún sector de la economía británica podrá valorar sus perspectivas hasta que Theresa May exponga sus líneas negociadoras con Bruselas, lo que ha dicho que hará a principios de 2017.

Lo Nuevo
comments powered by Disqus