Temas Especiales

16 de Jan de 2021

Economía

‘Debemos revisar los TLC', dice Michelín Grimaldo

Un productor se hace eco del malestar que atraviesan los hombres y mujeres del campo por las importaciones masivas

‘Nuestros campesinos están yéndose a la quiebra y están viéndose obligados a vender sus tierras a extranjeros. Esto es muy peligroso porque la independencia de un país depende de su seguridad alimentaria. Hay que tomar acciones', urgió el productor penonomeño Michelín Grimaldo a La Estrella de Panamá .

Grimaldo, arrocero durante más de 25 años, además de propietario de porquerizas y productor de cebolla y tomate, hace un llamado a sus colegas a presionar por una verdadera solución, pero no a través de huelgas o manifestaciones de fuerza.

‘Estas manifestaciones terminan siempre en arreglos temporales que no solucionan el problema. Los productores tenemos que informarnos sobre la realidad de los tratados de libre comercio, conocer la realidad sobre las importaciones y entonces, después de que se sepa toda la verdad, empezar a presionar por una política de estado para el agro', dice Grimaldo.

Según el productor penonomeño, la razón de este deterioro actual del agro recae sobre los tratados de libre comercio firmados por los diferentes gobiernos del país.

‘Desde hace años se está introduciendo los productos como cebolla, arroz pilado y de cáscara al país, en momentos de la cosecha, amparado por los tratados', dice, añadiendo que así como lo ha prometido hacer el nuevo presidente estadounidense Donald Trump, nosotros debemos también revisar nuestros tratados.

‘Estados Unidos nos está asfixiando con sus productos, arroz, cebollas, hasta puerco congelado que a veces se vende aquí después de haber expirado los seis meses de congelación, que es la fecha de vencimiento', dice.

Según Grimaldo, la situación del agro es crítica y está contribuyendo al deterioro del país. ‘En Penonomé el comercio está paralizado porque no hay demanda. No hay plata circulando', dice.

‘La presión de los productores debe ser constante. Y no debe acabarse hasta que establezcamos un programa nacional de agricultura. No es algo que pueda arreglar un ministro. Debe intervenir el presidente de la República. La prueba de que los ministros no pueden hacer nada es que el ministro Jorge Arango se vio obligado a renunciar, porque no podía hacer nada'.