‘Panama people' vs. ‘Panama Papers', el reto de un país

  • 27/08/2017 02:05
Andrea Bonime-Blanc, especialista en evaluación de riesgos y reputación, defiende que con liderazgo y decisión pueden revertirse las secuelas de la publicación que desde hace un año ensombrece la marca panameña

La privilegiada posición geográfica, el clima benévolo, la extraordinaria biodiversidad, el amigable entorno de negocios, la oferta comercial, la conectividad regional, la moneda en curso, el sistema financiero estable, la gente... todo parecen ventajas, a la especialista Andrea Bonime-Blanc, para revertir con acierto la mala imagen que ha dejado sobre Panamá el trabajo periodístico internacional que puso en jaque al país hace más de un año, a propósito de las denuncias sobre su jurisdicción offshore .

‘Los líderes que no prestan atención a los temas de riesgo salen perdiendo en situaciones de crisis o escándalos',

ANDREA BONIME-BLANC

CONSULTORA

‘Al igual que las empresas, los países que se encuentran ante un escándalo o una crisis que afecta su reputación, tienen que responder con liderazgo', precisó tras recalcar que Panamá tiene suficientes argumentos para defender su imagen.

Como estrategia, es fundamental ‘aprender las lecciones que dejan los hechos ocurridos, que hay que conocer y analizar más allá de una fácil respuesta de relaciones públicas', dijo.

Panamá puede responder con su recurso humano; ‘ante los Papeles de Panamá está la Gente de Panamá', apuntó la experta, que recomienda identificar las causas de los acontecimientos que representan riesgos y que en este caso podrían haber sido desde la falta de regulación como su incumplimiento.

Según Bonime-Blanc, no hay solución si no hay voluntad de arreglo y ante la apatía de los líderes naturales (ya sean empresariales o políticos) habrá siempre quien aporte respuestas a las necesidades del colectivo.

‘Los líderes que no prestan atención a los temas de riesgo salen perdiendo en situaciones como esta', añadió, convencida de que la respuesta/reacción orgánica llegará desde otros sectores.

Un presidente hace las veces de los CEO (jefes o directores ejecutivos) en una empresa que enfrenta riesgos, con sus lógicas diferencias, por la establecida separación de poderes en una democracia, pero aun en ese escenario, la responsabilidad debe asumirse para poder trabajar en conjunto y definir estrategias integrales con las que salir al paso a las dificultades.

En el caso de los países, subrayó, los otros poderes del Estado, el órgano judicial o el legislativo, los que deben también hacer las evaluaciones correspondientes y determinar si es necesario coordinar con los otros sectores nacionales para promover la elaboración de soluciones nacionales.

‘Igual que en las empresas, (en los países) siempre hay quien opte por el camino de la corrupción, aunque no se descubran sus malos manejos. En el caso de los Panama Papers, se expuso a Panamá aunque las prácticas se ejecutan en otras jurisdicciones, en todo el mundo, como Delaware (EE.UU.), por eso mismo el país tiene la obligación de responder para recuperar la buena imagen. Es una situación difícil, pero no se puede ignorar, porque a la larga va a afectar al bienestar del país', explicó la experta, que es fundadora y CEO de la compañía Risk Advisory, dedicada a la consultoría en gobernanza, riesgo, ética, cumplimiento, reputación y gestión de crisis.

Licenciada en Derecho y doctora en Ciencias Políticas por la Universidad de Columbia, miembro del Consejo de Relaciones Exteriores y una de las ‘cien personas más influyentes en ética empresarial', según el Instituto Ethisphere para la defensa de las buenas prácticas profesionales, Bonime-Blanc sostiene que la respuesta rápida es vital en el manejo de crisis.

‘Hay que actuar con celeridad y aclarar cómo funciona el país, contar con el regulador, con las empresas involucradas para mejorar de forma global la percepción. Si la economía depende de estos servicios cuestionados, hay que establecer que no es la plataforma sino cómo se han utilizado de forma criminal. Eso debe quedar muy claro', apuntó la consultora, que reconoció, sin embargo, ‘que no hay una fórmula mágica' para recuperar la reputación, pero que, aún así, lo peor es no hacer nada.

‘La respuesta no es ignorar la situación porque se corre el riesgo de que se repitan los mismos cuestionamientos en el futuro. La vulnerabilidad no se supera si no hay una respuesta de nación', repitió sobre el escenario que ha dejado las denuncias de los Panama Papers, que consideró como un buen caso de estudio en su área de trabajo .

El país debe saber cuál es el riesgo que no quiere correr y fortalecer las estructuras para conseguirlo, elaborar un perfil de riesgo y gestionarlo antes de que se produzca una crisis o un nuevo escándalo, acotó. La actitud inteligente es convertir la aparente debilidad en fortaleza. Reparar lo que no está funcionando y promocionar los aspectos positivos del país que otros países no tienen: un canal, una posición estratégica, gente educada y muy profesional. Ese es el reto.

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