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18 de Oct de 2019

Economía

Productores convocan paro ante ‘asfixia' del control de precios

El sector primario se reconoce desprotegido frente a la competencia desleal de las importaciones ‘desmesuradas'. Gremios del agro advierten de marcha nacional y cierres de calles

El 21 de junio, la Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan) y los miembros de Aprogaba realizaron protestas para llamar la atención del Gobierno.

El control de precios es uno de los estandartes con los que Juan Carlos Varela llegó a la Presidencia de la República en 2014; sin embargo, la propuesta se ha convertido en una amenaza para los productores nacionales.

La medida, que prometía a los consumidores un ahorro de $52 al mes, asfixia a los productores. Se quejan de la elevación de los costos de producción y que al tener un límite de precio final, sólo les alcanza para subsistir.

MEDIDA

La regulación inició el 1 de julio de 2014

El Decreto Ejecutivo 168, del 6 de julio de 2018, publicado en la Gaceta Oficial, extiende la regulación temporal de los precios máximos de venta al por menor de los productos alimenticios en el país.

La regulación abarca babilla, bistec de cinta, carne molida, jarrete, pecho, chuleta, pollo, tuna, salchichas, además de arroz de primera, macarrones, pan de molde, cebolla, ñame, papas, tomate nacional, yuca, lentejas, porotos, leche en polvo, queso amarillo y huevos de gallina.

No obstante, el Gobierno sigue apostando al paliativo y lo ha extendido por seis meses más. Así lo establece el Decreto Ejecutivo 168, del 6 de julio de 2018, publicado en la Gaceta Oficial, y que extiende la regulación ‘temporal' de los precios máximos de venta al por menor de los productos alimenticios en el país.

El ajuste, que se originó el 1 de julio de 2014, lleva hasta el momento diez extensiones. Abarca carnes como babilla, bistec de cinta, carne molida, jarrete, pecho, chuleta, pollo, tuna, salchichas, además de arroz de primera, macarrones, pan de molde, cebolla, ñame, papas, tomate nacional, yuca, lentejas, porotos, leche en polvo, queso amarillo y huevos de gallina.

Sobre el impacto del control de precios en el consumidor, Pedro Acosta Isturaín, secretario general de la Unión Nacional de Consumidores y Usuarios de la República de Panamá (Uncurepa), consideró que estos tampoco encuentran muchas opciones de ahorro.

‘De los alimentos incluidos en el Control de Precios, la única proteína que ha logrado atraer a los consumidores es el pollo, pues las otras opciones no son tan atractivas para la dieta', aclaró Acosta.

ADVERTENCIAS

Los productores, por su parte, hablan de distorsión en el mercado, un escenario que los ha llevado a organizar una marcha, el próximo 26 de julio, desde la Cinta Costera hasta los predios de la Presidencia. Previamente, el 21 de junio, la Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan) hizo un llamado al Gobierno Nacional y exigió un mercado estable, precios justos y soberanía alimentaria, en vista del impacto negativo que han tenido las importaciones.

Los productores exigen ‘pruebas' no ‘promesas' para poder competir de forma justa.

Celestino Rodríguez, productor de la región de Alto Bayano, al este de la provincia de Panamá, y en la provincia de Darién, comunicó que también convocarán un cierre de calles a nivel nacional.

Rodríguez explicó que se encuentran gestionando, a través de la Asociación de Productores de Ganado de Carne y Leche de Alto Bayano y Darién (Aprogaba), un recorrido por las provincias centrales para promover un cierre de calles a nivel nacional. ‘Vamos para la calle el 24 de julio desde la estación de servicio de Terpel de Tortí', advirtió.

IMPORTACIONES ‘SIN CONTROL'

Rodríguez reconoce que en el sector agropecuario hay muchas cosas por arreglar: más allá de extender el control de precios, hay que vigilar lo que ingresa al país, indicó.

Según los productores, a la importación ‘desmesurada' se le suma la entrada de lácteos terminados, cortes de carnes de países donde prevalecen enfermedades zoonóticas, cuando en Panamá la res es sacrificada para garantizar la sanidad. La situación de los productos cárnicos y lácteos se replica en hortalizas como la cebolla. Todo esto, insisten, representa competencia desleal.