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01 de Jun de 2020

Economía

Claves de seguridad para videoconferencias y teletrabajo en tiempos de pandemia

Ante la cuarentena total, los negocios se han avocado a las videoconferencias y teletrabajos, para mantener la productividad, pero conoce usted el riesgos

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Los webinar, las videoconferencias y el teletrabajo son las opciones que hay ante la cuarentena por COVID-19.Pixabay

La propagación del COVID-19 ha llevado a los negocios a cambiar la forma de comunicarse y mantenerse productivo mediante los webinar o videoconferencias y el teletrabajo.

Entre las aplicaciones más utilizadas están: WhatsAap, Skype, de Microsoft; FaceTime, para Apple; Facebook Messenger e Instragam. Sin embargo, conoce usted los riesgos que existen en estas comunicaciones.

Ante el incremento de la comunicación por estos medios, la compañía de detección proactiva de amenzas ESET Latinoamérica analizó los riesgos de seguridad que esto implica y cómo superarlos.

  1. Ambiente de trabajo: Verificar el entorno para asegurarse de que la transmisión de video que comparte no contenga información confidencial, asegurarse que todo el material sensible esté lejos del alcance de la cámara.
  2. Control de acceso: La mayoría de las plataformas de videoconferencia permiten la capacidad de restringir el acceso por dominio de Internet, de modo que solo los usuarios que cuenten con una dirección de correo electrónico perteneciente a su empresa puedan unirse a la llamada. Alternativamente, solo permita a los asistentes invitados agregar sus direcciones de correo electrónico a la invitación al programar la llamada.
  3. Establecer una contraseña para la reunión. Generalmente esta es una opción que se ofrece al crear la reunión, que agrega una contraseña generada aleatoriamente que los invitados deberán ingresar para acceder a la misma. Se puede usar una contraseña numérica para autenticar a los usuarios que se conectan por teléfono. Mantener a los participantes en una “sala de espera” y aprobar la conexión de cada uno le da al anfitrión el máximo control sobre quién está en la reunión. Para manejar esto en reuniones más grandes, puede promover a otros asistentes de confianza a un rol de organizador o moderador.
  4. Comunicaciones y transferencia de archivos: Algunos servicios cifran el chat de manera predeterminada, pero no el video, a menos que lo solicite específicamente. Si el software cliente de punto final de terceros lo permite, asegúrese de que cumpla con los requisitos para el cifrado de extremo a extremo.
  5. En caso de realizar transferencias de archivos, considerar limitar los tipos de archivos que se pueden enviar; por ejemplo, no permitir archivos ejecutables (como archivos .exe).
  6. Gestionar el nivel de compromiso y los participantes: El anfitrión, dependiendo de la plataforma, puede tener la capacidad de solicitar una notificación cuando el usuario a través del cual se está realizando la videoconferencia no sea la ventana principal (activa). Si se es profesor, esta función puede ser extremadamente útil si desea garantizar la atención de todos sus alumnos. También se permite, supervisar quién se unió a la llamada, ya sea estableciendo un proceso de registro para conectarse o descargando una lista de los participantes posterior a la llamada.
  7. Compartir pantalla: Limitar la capacidad de compartir pantalla al anfitrión elimina la posibilidad de que alguien comparta contenido por error. Además, al compartir la pantalla, compartir solo la aplicación necesaria, a diferencia de todo el escritorio.
  8. El iOS de Apple realiza capturas de las pantallas utilizadas cuando la tarea cambia entre aplicaciones. Para protegerse contra esto sin darse cuenta, incluida la captura de información confidencial, verificar si el sistema de conferencia puede difuminar esta imagen.
  9. Prevención: Tomarse el tiempo para revisar las opciones de configuración que ofrece el sistema de videoconferencia que se tenga o que se esté pensando usar. Suelen ser muchas las opciones, por lo que encontrar la configuración correcta para el entorno es una tarea importante que sirve para garantizar que las comunicaciones de la empresa permanezcan seguras.

Para Camilo Gutiérrez, jefe del Laboratorio de Investigación de ESET Latinoamérica, además de las nueve observaciones antes descritas “es importante además verificar la política de privacidad del servicio que está utilizando. El dicho de que 'si es gratis, probablemente seas el producto' debería ser suficiente motivación para comprobar si la empresa está recopilando, vendiendo o compartiendo nuestros datos para financiar la prestación de su servicio 'gratuito'". 

"Como siempre desde ESET recomendamos estar atentos antes posibles engaños, mantener los sistemas actualizados y contar con una solución de seguridad confiable tanto en equipos de escritorio como en dispositivos móviles para disfrutar de la tecnología de manera segura”.

Hasta este 9 de abril, el mapa interactivo de Johns Hopkins reveló que 1,506,936 personas en el mundo se infectaron de COVID-19, de ellas han muerto 90,057 pacientes en 184 países.