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28 de Jun de 2022

Economía

Argentina pide una fuerte quita de la deuda para salir del "default virtual"

El Gobierno de Argentina anunció este jueves que pedirá a sus acreedores privados externos una fuerte quita de intereses y capital sobre la deuda a reestructurar para poder así salir del "default virtual"

Presidente de Argentina, Alberto Fernández
Presidente de Argentina, Alberto FernándezEFE

El Gobierno de Argentina anunció este jueves que pedirá a sus acreedores privados externos una fuerte quita de intereses y capital sobre la deuda a reestructurar para poder así salir del "default virtual" en el que se encuentra el país, sin capacidad para hacer pago alguno al menos hasta 2023.

La oferta para reestructurar bonos emitidos bajo legislación extranjera por unos 66.000 millones de dólares será presentada formalmente este viernes a los acreedores, que tendrán un plazo de veinte días para aceptarla o rechazarla.

"Mañana va a ser un día definitorio para Argentina, va a ser el día en que los mercados van a saber lo que Argentina está en condiciones de pagar y de cumplir", dijo el presidente argentino, Alberto Fernández, en una reunión con la vicepresidenta Cristina Fernández y gobernadores oficialistas y opositores en la que el ministro de Economía, Martín Guzmán, adelantó algunos detalles de la propuesta de canje.

Argentina planeaba inicialmente lanzar la oferta en la segunda semana de marzo con vistas a cerrar el período de adhesión a finales de ese mes, pero el proceso se vio demorado por la conmoción financiera global desatada por la pandemia de coronavirus.

"Nos propusimos ser serios y no aprovechar ni siquiera la coyuntura del coronavirus, que ha dado vuelta la economía del mundo, para dilatar la solución de este problema", aseguró Fernández.

Aseveró que es decisión del Gobierno que el pago de la deuda "no suponga más postergación" para Argentina, cuya economía está en recesión desde hace dos años, con crecientes tasas de pobreza y desempleo.

AVANCE DE LA OFERTA

Guzmán adelantó que la oferta que se formalizará este viernes implica un período de gracia de tres años, con lo cual Argentina empezaría a pagar recién en 2023, con un tasa inicial del 0,5 %, que se incrementará paulatinamente hasta un interés promedio del 2,33 %.

Indicó que la propuesta conlleva además reducir el capital en 3.600 millones de dólares, lo que equivale a una quita del 5,4 % sobre el stock adeudado, y los intereses en 37.900 millones de dólares, lo que equivale a una quita de intereses del 62 %.

De acuerdo a datos difundidos por el Ministerio de Economía, el stock de deuda a reestructurar totaliza 66.238 millones de dólares, repartidos en 21 bonos nominados en dólares estadounidenses, euros y francos.

El Gobierno no dio detalles de las características de los nuevo títulos a emitir (moneda, legislación, rendimiento, plazos de pago de intereses y vencimiento de capital).

CONVERSACIONES CON EL FMI

Por otra parte, Guzmán dijo que Argentina no puede afrontar en estos momentos su deuda por 44.000 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

"Continuaremos trabajando con el FMI de forma constructiva, como viene ocurriendo, para tener un nuevo programa que implique que Argentina no tenga que hacer ningún desembolso de pagos de capital adeudado al Fondo en los próximos tres años", sostuvo.

Destacó que el FMI ha evaluado cuál es la capacidad de pago de Argentina y que la conclusión del organismo guarda "fuertes similitudes" con la evaluación que hace el país suramericano.

"Hay consenso en el hecho de que Argentina hoy no puede pagar nada, no está en una situación en la que hoy eso se pueda sostener. No sólo hoy no puede pagar nada, sino que durante ciertos años no puede pagar nada. Hay consenso en que tiene que haber una reducción fuerte de la carga de deuda", apuntó Guzmán.

SALIR DEL "DEFAULT VIRTUAL"

Alberto Fernández dijo que ahora se propone "hacer lo mismo" que hace quince años, cuando, siendo jefe de Gabinete del entonces Gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007), el país tuvo que reestructurar bonos por 102.000 millones de dólares que cayeron en "default" (cese de pagos) en la crisis de finales de 2001.

"Heredamos una situación en ese momento de default explícito. Éste de ahora es una suerte de default virtual", señaló el mandatario, quien pidió a los gobernadores unidad para resolver el problema de la deuda.

En la reestructuración de 2005, Argentina logró una adhesión del 76,15 % para una oferta de canje que implicaba una quita del 65,4 %, entre capital e intereses.

El canje fue reabierto en 2010, durante el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner (2077-2015), y Argentina logró así elevar el nivel de adhesión al 92,4 %.

Fondos de inversión especulativos que no aceptaron en canje litigaron por años contra Argentina en tribunales internacionales, hasta que recién en 2016, bajo el Gobierno del conservador Mauricio Macri (2015-2019), el país logró un acuerdo con los querellantes