Temas Especiales

06 de May de 2021

Alberto E. Castrellónopinion@laestrella.com.pa

Economía

Atentos con el verificador de precios

En lo que va del año, se han presentado más de 500 casos, de diferencias de precios en establecimientos del país que han sido verificados por el Departamento de Metrología, de Acodeco

En esta era de adelantos tecnológicos, existe un sinnúmero de aplicaciones, especialmente en el comercio, para hacernos la vida más fácil. Una de ellas es, el verificador de precios. Algunas cadenas de supermercados, farmacias, almacenes y alguno que otro tipo de establecimiento, lo utilizan hace ya varios años para que, se compruebe el costo de lo que venden y no existan diferencias en el presupuesto y la cuenta final a pagar en caja.

Pero… ¿qué sucede si no coinciden los costos? De inmediato se presenta una situación de reclamo que se puede remediar en el sitio de la compra, incluso, al momento que el cajero marque el producto, que de por sí cuenta con un código de barras, que fue implementado desde 1974, para hacer más expedita la compra. Algunas veces se invierte más tiempo en pagar, que marcar lo que se está comprando. Este dispositivo significa otra facilidad moderna.

Probablemente es difícil la concentración de un comprador si adquiere, por ejemplo, una decena de productos, cotejando los precios de la caja y de los que debe valer su adquisición momentánea, antes de la cuenta final. En esto debemos estar atentos. Estos casos de disparidad de precios se pueden presentar en cualquier época del año, pero merece más disposición a la vista cuando se informa de ofertas, descuentos y otras promociones.

Esto le sucedió a una consumidora, recientemente, cuando aprovechó las ofertas que involucran al color negro en las ofertas. Ella acudió a una famosa farmacia. Por costumbre, pasó varios productos “ rebajados”, no más de diez, por el verificador de precios. Hasta allí, todo bien. Pero tres de ellos no coincidieron en el costo final. Tras habérsele resuelto el reclamo, luego de intercambio de ideas e incluso se llegó a echarle la culpa a alguien de informática de la cadena farmacéutica, acerca "de no haber captado correctamente el precio…fue una equivocación".

A pesar del final feliz, se pasaron momentos engorrosos y transcurrió tiempo irrecuperable para las dos partes, además de detener la fila de compradores. El mensaje final, debe ser para los comercios, constatar que todo coincida: precios en los verificadores y las cajas. Quizás sean dos sistemas diferentes, pero en un almacén, ya sea mediano o grande, las ofertas por lo general no pasan de cien productos y hacer esta verificación para ellos, no les debe tomar más de dos horas.

En lo que va del año, se han presentado más de 500 casos, de diferencias de precios entre lo presentado en anaqueles, dispensadores y otros tipos de mostradores en los diversos establecimientos del país que han sido verificados por el Departamento de Metrología, de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco). De dicha cifra, existe la particularidad prácticamente en un punto medio, que no solo se cobra de más, sino que otras veces, el comercio deja de percibir ingresos por el erróneo proceder de sus empleados en captar los precios correctos.

A pesar de ello, la recomendación es: dominar en la mente, una lista escrita o por medio de un teléfono, el precio correcto, esté o no en oferta. Quizás se diga que “solo son 10, 25 centésimos o un balboa”, pero si le sucede esto a otros consumidores, estos cobros de más pueden significar ganancias indirectas a los comerciantes, así que, atentos a estos verificadores electrónicos, los que de ninguna manera reemplazan a los precios a la vista que debe tener todo lo que se ofrezca en un establecimiento. No cumplir con esto último, es una falta a las normativas y desde luego, sancionable a tal punto que en los diez primeros meses de 2020, la Acodeco detectó 3000 productos en estas condiciones.