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07 de Feb de 2023

Economía

Caída drástica del ICCP pone en jaque la generación de empleos formales

El consultor laboral René Quevedo enfatizó que la crisis laboral que enfrenta el país no es de empleo, sino de confianza

Caída drástica del ICCP pone en jaque la generación de empleos formales
La informalidad incrementó a consecuencia de a pandemia.Shutterstock

Con un Índice de Confianza del Consumidor Panameño (ICCP) que cayó a los niveles más bajos de los últimos 15 años, se “deterioró” no solo la confianza del consumidor, sino también la del inversionista, que tiene a la generación de empleo formal privado como su indicador más representativo, advirtió el consultor laboral, René Quevedo.

En septiembre, el ICCP se ubicó en 61 puntos, marcando así una caída de 15 puntos, en comparación con la medición del mes de julio pasado, con 76 puntos, informó la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá.

En el ICCP, el 96% de los encuestados manifestaron que en los próximos seis meses no esperan conseguir un empleo. Recalcaron que desconfían que la situación económica de sus hogares y la del país mejore en un futuro.

La economista Maribel Gordón comentó que el ICCP es el resultado de lo que se prevé no solo en la economía de Panamá, sino en el mundio, de los periodos del 2023, con algunos elementos descendente en ciertas actividades de la economía. Mencionó que “sin lugar a duda, el tema del desempleo y la informalidad laboral están afectando a una población que carece de ingresos o cuyos ingresos son bajos”.

“Si no existe una política dirigida a crear puentes de nuevos empleos de calidad con salarios justos, el deterioro de la economía va a ser marcado, constante y creciente”, opinó Gordón.

Según explicó Quevedo, el Instituto de Estadística y Censo (Inec), registra que entre agosto 2012 y abril 2022, la población en edad productiva (más de 15 años) creció en 632,940 personas y 360,125 panameños (as) empezaron a buscar trabajo. Sin embargo, hoy hay 59,252 trabajadores asalariados privados (formales) menos y 249,633 informales más. Por cada trabajador asalariado que perdió su trabajo en la última década, se crearon cuatro informales, y de cada cinco nuevos empleos generados, cuatro fueron informales y el otro fue un funcionario. Se perdieron 10 años de generación de empleo decente en la empresa privada, evidenciando una sistemática precarización y estatización laboral, agravada por la pandemia.

El consultor laboral indicó que la inversión ha frenado su atractivo en sus cinco sectores claves, ya que el 90% de los empleos formales perdidos se dieron en construcción y comercio, mientras que el 71% de los nuevos informales son trabajadores de la construcción, comercio, industria, logística y turismo.

“Entre el 2012 y 2022, prácticamente la totalidad de los nuevos empleos generados en estos cinco sectores, que aportan 57% de los empleos privados y emplean a dos de cada tres trabajadores con escolaridad inferior a 12 años en el país, fueron informales”, dijo.

“Esto es indicio de incertidumbre y limitada inversión privada en esas actividades, así como del brutal impacto de la pandemia sobre el empleo asalariado. La acelerada precarización laboral en estos sectores es a su vez síntoma de su pérdida de atractivo como potencialidad de negocio para la inversión privada”, alertó Quevedo.

Si bien entre el 2012 y 2022, el atractivo para la inversión en los cinco sectores claves de la economía panameña disminuyó de manera dramática, Quevedo puntualizó que la minería y la energía acapararon la atracción de Inversión Extranjera Directa (IED) hacia Panamá y lideraron la formación de capital.

Gordón, no obstante, aclaró que se habla mucho en términos genéricos de la inversión, pero no toda inversión genera empleo, ni empleo de calidad, siendo este uno de los problemas que se le ha atribuido a la economía panameña.

“Cuando se hace insistencia en seguir incentivando a los mismos sectores que no son generadores de empleo, las posibilidades de recuperación de la economía se vuelven insignificantes. Estas falencias empeoró con la pandemia porque ahora estamos hablando de un cúmulo de población que no encuentra estabilidad laboral”, manifestó Gordón.

Para Quevedo, es “urgente” en que se transmita la confianza de que invertir en Panamá es buen negocio, requisito fundamental para generar empleos dignos, particularmente en los sectores que aportan la mayoría de las plazas laborales en el país, debido a que todo empleo formal requiere la existencia de un empleador que confía en una posibilidad real de negocio. “La crisis laboral que enfrenta el país no es una crisis de empleo, sino de confianza”, sostuvo el consultor laboral.

Gordón, por su parte, sostuvo que una solución a corto plazo es crear una política que esté dirigida a crear empleos y promover la inversión en los sectores que genera empleos formales, como es el caso de las micro, pequeña y medianas empresas.