Comercios que aún entregan bolsas plásticas y consumidores que las exigen reflejan los desafíos pendientes para el cumplimiento de la normativa ambiental...
- 29/12/2009 01:00
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Agrega La Estrella en Google ↗️PANAMÁ. La situación en las Tierras Altas, en la provincia de Chiriquí aún no se normaliza. Las secuelas de las fuertes lluvias que se registraron a comienzos del mes de diciembre en esa región continúan. Y como consecuencia los altos precios y el desabastecimiento de legumbres y tubérculos se mantendrán, al menos, durante los dos primeros meses del año.
Unas 250 hectáreas de las mil que se dedican al cultivo de hortalizas aún no se han podido recuperar plenamente y en otros casos el rendimiento por hectárea ha caído considerablemente.
El presidente de la Asociación de Productores de Tierras Altas, Virgilo Saldaña, puso la voz de alerta, aunque expresó que la situación no es para caer en pánico ni para que se utilice de justificación para saturar el mercado de productos importados.
Pero lo cierto es que el precio de las principales legumbres y tubérculos se ha disparado en más de un 50% durante el últimos mes, ya que muchos esperaban que los costos se estabilizarían luego de las fiestas de fin de año, pero las noticias provenientes de las Tierras Altas hablan todo lo contrario.
Entre los productos que se han visto mayormente afectadas por el mal tiempo se encuentra la lechuga, el brócoli, la zanahoria, la remolacha, además de la cebolla y la papa.
El precio de la lechuga en el mercado se encuentra a 1.45 dólares, la cebolla en 70 centavos y la papa su costo supera el dólar la libra.
En el caso de la papa, Saldaña expresó que de una producción de 500 quintales por hectárea, el rendimiento ha caído a 150 quintales.
Las lluvias dañaron más del 10% de la superficie sembrada en las Tierras Altas; en unos casos afectó la cosecha y en otros, no se pudo preparar a tiempo la siembra, afectándose todo el proceso productivo.
Pero, además de los problemas climáticos, los productores ha tenido que lidiar con costos de producción cada vez más altos. Por ejemplo, en la caso de la papa el costo de producir una hectárea ha pasado de 7 mil a 15 mil dólares, mientras que el quintal de abono y urea, que antes costaban 15 dólares, ha aumentado a 58 y 52 dólares, respectivamente.
El economista Alexis Soto considera que es necesario establecer una política agropecuaria más agresiva, que permita a los productores obtener los insumos a precios más cómodos y que se puedan atender con mayor premura las regiones afectadas por situaciones climáticas.
Alrededor de mil productores de legumbres y tubérculos operan en Tierras Altas, de ellos 200 fueron los más afectados.
Este grupo de productores también había sufrido los embates de la naturaleza a mediados del presente año, lo que también disparó los precios.