Biocombustibles ganan espacio en debate marítimo global

Un seminario en Londres reunió a 2,000 actores del sector para analizar el potencial y los retos de los biocombustibles en la descarbonización naval

El transporte marítimo internacional acelera su búsqueda de combustibles más limpios y coloca a los biocombustibles en el centro del debate técnico global. Un seminario internacional organizado por la Organización Marítima Internacional (OMI) analizó los avances, desafíos y oportunidades del uso de combustibles derivados de plantas, aceites usados y residuos agrícolas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) del sector.

El encuentro, celebrado el 12 de febrero en la sede de la OMI en Londres, formó parte del Proyecto sobre Combustibles y Tecnología del Futuro, una iniciativa conjunta entre la OMI y el Gobierno de la República de Corea. El objetivo fue compartir información técnica que apoye a los responsables de políticas públicas en la transición hacia un transporte marítimo con menor huella de carbono. El evento tuvo carácter informativo y no incluyó negociaciones regulatorias.

La convocatoria evidenció el creciente interés mundial: cerca de 700 representantes de Estados miembros, industria, academia y organizaciones internacionales participaron de forma presencial y virtual, mientras que más de 1,300 personas siguieron la transmisión en línea.

Las sesiones, moderadas por Roberta Cenni, jefa de Biocombustibles en el Centro Mærsk Mc-Kinney Møller para el Transporte Marítimo con Cero Carbono, abordaron tres ejes clave: el estado actual del uso de biocombustibles en buques, los procesos de producción y certificación, y la experiencia operativa a bordo.

Los expositores coincidieron en que los biocombustibles representan una alternativa viable para reducir emisiones sin reemplazar por completo la infraestructura existente. Sin embargo, advirtieron retos vinculados con la sostenibilidad de las materias primas, la disponibilidad de suministro, la certificación ambiental, la compatibilidad con motores y los estándares de seguridad.

Durante el seminario se presentaron estudios de caso sobre operaciones en Brasil, Indonesia, Turquía y Estados Unidos, donde navieras ya prueban mezclas de biocombustibles en rutas comerciales. Estas experiencias aportan datos sobre desempeño técnico, reducción de emisiones y costos operativos.

Al cierre del evento, el director de la División de Medio Ambiente Marino de la OMI, David Osborn, anunció nuevos seminarios técnicos dentro del proyecto. Una encuesta aplicada a los participantes identificó como prioridades futuras el amoníaco, el gas natural licuado (GNL) y el metanol, combustibles que también figuran en la agenda global de descarbonización marítima.

Este fue el tercer seminario organizado bajo el proyecto, tras encuentros previos dedicados a la captura y almacenamiento de carbono a bordo y a la transición energética del transporte marítimo mundial.

Un debate que también impacta a Panamá

Para Panamá, como país con el mayor registro de buques del mundo y un nodo logístico clave del comercio internacional, la discusión técnica cobra relevancia estratégica. Las decisiones regulatorias y tecnológicas que surjan en el marco de la OMI incidirán en la competitividad de las flotas, los costos operativos y las exigencias ambientales que enfrenten los armadores que operan bajo bandera panameña.

El avance de los biocombustibles abre una ventana para que puertos y centros logísticos se preparen en infraestructura, certificación y cadenas de suministro sostenibles, en un contexto donde la presión por reducir emisiones en el comercio global aumenta de forma sostenida.

El debate técnico ya está en marcha. La próxima etapa dependerá de la viabilidad comercial, la disponibilidad de materias primas y la claridad de las reglas internacionales que definan el ritmo de la transición energética en los océanos.

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