Chiquita financiará mayor parte de la inversión bananera en Bocas del Toro

La multinacional aportará la mayoría de los $30 millones que se requieren para adecuar la tierra y plantaciones, creará asociaciones agrícolas y comenzará la recuperación de fincas con 3.000 plazas en septiembre

Tras la firma del Memorando de Entendimiento entre el Gobierno Nacional y Chiquita, el viernes en Brasil, la multinacional confirmó que aportará la mayor parte de los $30 millones destinados a la reactivación de 5,000 hectáreas de cultivos en la provincia de Bocas del Toro. No así el Gobierno.

La empresa explicó que las operaciones se organizarán a través de asociaciones agrícolas bajo su responsabilidad. Estas nuevas figuras estarán a cargo de la contratación, administración de las fincas y modernización de los procesos de siembra, cosecha y empaque de la fruta.

Según la hoja de ruta, la primera fase de recuperación —que incluye limpieza de terrenos y reactivación agrícola— se iniciará con la contratación de la primera ola de trabajadores a mediados de septiembre de este año. La segunda etapa, que contempla la ampliación de operaciones y nuevas contrataciones, está programada para inicios de 2026. “La meta es estar en ejecución a más tardar en febrero de 2026”, afirmó la multinacional en su comunicado del viernes.

Respecto al papel del Sindicato de Trabajadores de la Industria del Banano (Sitraibana), la compañía aclaró que ya no cuenta con empleados afiliados a esa organización. “Los bananeros interesados en las 5,000 plazas de trabajo que se van a reactivar en la provincia deben estar pendientes cuando se activen las dos etapas de contratación a través de las asociaciones agrícolas”, dijo Chiquita a La Estrella de Panamá.

Con estos ajustes, el acuerdo firmado en Brasilia entre el presidente panameño, José Raúl Mulino, y la multinacional Chiquita busca encaminar la recuperación del sector bananero, generar empleo y restablecer la estabilidad económica en la provincia de Bocas del Toro.

Indicaron que la reactivación de las operaciones dará como resultado unos 3,000 puestos de trabajo en la primera etapa de recuperación y 2,000 más en una segunda etapa. Ambas fases están encaminadas a reactivar la producción en 5,000 hectáreas de tierras bananeras y la posterior exportación de la fruta.

La firma del viernes fue suscrita entre los ministros Julio Moltó (Comercio e Industrias) y Roberto Linares (Desarrollo Agropecuario) en nombre del Gobierno Nacional de Panamá; mientras que, por la multinacional, lo hizo su presidente, Carlos López Flores. En el evento fungieron como testigos el presidente de la República, José Raúl Mulino, y José Luis Cutrale Jr., dueño de Chiquita.

Previo a la firma del convenio, el líder de Sitraibana, Francisco Smith, anunció el 18 de agosto pasado que demandarán a la multinacional Chiquita Panamá por incumplimiento en el pago de las liquidaciones.

“Junto a nuestros abogados se están interponiendo varias demandas a Chiquita para poder ver cómo podemos retornar nuevamente a las labores de esta empresa, porque nosotros nos hemos apegado a las leyes del Código de Trabajo y el Ministerio de Trabajo”, expresó el dirigente Smith.

Afirmó que las demandas son una respuesta a las exigencias de varios trabajadores hacia el sindicato por Chiquita, después de ser despedidos tras la suspensión de operaciones que hizo la empresa por las protestas registradas entre mayo y junio en la provincia, y que les generaron pérdidas económicas.

La reacción del diputado Robinson

Las reacciones en Panamá tras la firma del Memorando de Entendimiento no se hicieron esperar. A través de sus redes sociales, el diputado del circuito 1-1, Benicio Robinson, calificó el acuerdo con la empresa Chiquita como “positivo” y pidió justicia laboral y social para los bocatoreños y trabajadores.

“El anuncio del acuerdo entre el Gobierno y Chiquita para reactivar operaciones en Bocas del Toro es positivo para la provincia y el país. Pero esta reactivación no puede ignorar la deuda con más de 5,000 trabajadores despedidos sin recibir sus prestaciones. El sacrificio de quienes entregaron su vida a la industria bananera debe ser reconocido. Sin justicia laboral y social, no habrá un verdadero relanzamiento del sector bananero”, compartió el diputado del Partido Revolucionario Democrático.

El banano, oro verde de Panamá, pierde fuerza

El banano, considerado el “oro verde” de Panamá por su peso histórico en la economía y su impacto social en Bocas del Toro, enfrenta una de sus crisis más severas. En el primer semestre de 2025, las exportaciones sumaron apenas $55 millones en valor FOB, lo que representa una caída de 14.7% respecto a los $64.4 millones del mismo periodo del año pasado, según cifras de la Contraloría General de la República.

La contracción confirma dos años consecutivos de pérdidas para el sector. En 2024 las exportaciones ya habían retrocedido 13.6% frente a 2023, y este año el panorama se deterioró aún más por la huelga de trabajadores que paralizó las fincas de Chiquita en Bocas del Toro.

El contraste es evidente: enero, febrero y marzo de 2025 mostraron un repunte con alzas superiores al 30% interanual, alcanzando $13.7 millones, $13.5 millones y $16.4 millones, respectivamente. No obstante, la parálisis laboral desplomó la actividad: en abril las exportaciones se redujeron 87.6%, en mayo 35.5% y en junio 80.5%.

En los últimos dos años el país ha dejado de percibir más de $19 millones en divisas por este rubro.

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Los bananeros interesados en las 5.000 plazas de trabajo que se va a reactivar en la provincia deben estar pendientes cuando se activen las dos etapas de contrtación a través de las asociaciones agrícolas”,
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