Moisés Cohen, presidente del Consejo de Servicios Internacionales de Panamá, desglosa la importancia de la Ley de Sustancia Económica como la llave para...
- 06/03/2015 01:00
La demora para que la economía se reactive se está convirtiendo en una pesadilla para el Gobierno. En el Gabinete queda poco del optimismo que reinaba hace meses por el triunfo electoral y el inicio de las investigaciones por corrupción contra la administración anterior. Las cifras y la opinión de muchos empresarios sobre el clima de negocios en Panamá no logran repuntar. Y sin duda el peso recae sobre el mismo presidente Varela y rebota hacia su ministro de Economía y Finanzas.
El Gobierno ha reconocido en diversas ocasiones que algunas acciones están tomando y asegura que los organismos internacionales siguen positivos con respecto a las perspectivas del país. Sin embargo, en los últimos días, se respiran aires de cierta fatiga en el Gabinete y el establishment mira hacia el Palacio de las Garzas con recelo sobre si de verdad las cosas marchan como se dicen. Esta percepción de pesadez económica que incluye recaudación moderadísima, disminución de inversiones y ejecución pobrísima del presupuesto, se complica con una noticia aún más dura: la confianza del consumidor cayó en el último mes.
Pero de lo peor, nadie del Gobierno quiere hablar: las finanzas de la Caja de Seguro Social tienen fecha de expiración de 2024, a menos que se tome una decisión de aumentar la edad de jubilación y reformular su estructura actuarial. En este tema específico, no hay espacio para interpretaciones. Las matemáticas siguen siendo exactas y el desorden que caracterizó por años la institución ahora nos pasa a todos una factura alta. El escenario es serio y el futuro difícil, y sin eufemismos vaticinamos que el Gobierno tendrá su costo político.
Las quejas por la lentitud en las medidas que toma el Gobierno vienen desde hace varios meses cuando los empresarios advertimos que se está más preocupado por administrar justicia en los casos de corrupción y acusaciones por pagos de coimas en el gobierno anterior que de gobernar y apretar el acelerador. Frente a estos hechos, los empresarios pedimos respeto por la seguridad jurídica y la libertad económica, pero hacemos igual hincapié de que el país requiere de una conducción transparente del Gobierno y la puesta en marcha de proyectos e inversiones.
Lamentablemente, en el horizonte no se ven propuestas firmes sobre cómo dejar atrás esa percepción negativa que tenemos en el sector productivo. Los hombres de negocios no le atribuimos el problema a una señal foránea sino a una falta de creatividad del Gabinete que no reconoce la realidad y se esconde en el micromanagement del día a día.
En vez de conversar y consultar con los sectores involucrados, el Gobierno recurre a la práctica del avestruz. Los ministros no aparecen en la acción y todo indica que sus agendas particulares tienen mayor urgencia que los temas vitales del país. No prestan atención a los detalles y, hasta donde sabemos, el presidente ha esquivado todo encuentro con los empresarios y los gremios. La mesa de diálogo, por ahora, sirve para el recuerdo y nadie sabe sobre su futuro.
No son muchos los empresarios que apuestan al éxito de este estilo.
Las finanzas de la CSS tienen fecha de expiración de 2024, a menos que se tome una decisión
Algunos quisiéramos un canal de comunicación más dinámico para conocer sobre las expectativas del Gobierno en los próximos cuatro años. Los esfuerzos fallidos por acercarnos al Gobierno acentúan la preocupación sobre el futuro económico. En lo íntimo se comenta como un sinsentido de que el presidente tiene un círculo cero con personas inexpertas en el arte de gobierno, lo cual explica la forma en que se mueve el tablero dentro y fuera de su Gobierno y también en el riñón político de la alianza. Igualmente, da indicios del porqué de los viajes y de un sinnúmero de nombramientos.
Según algunos empresarios, el ministro del MEF podría liderar un posible acercamiento y contestar algunas interrogantes sobre la economía. Con esa hipótesis va pegada otra: la incorporación de Alberto Vallarino como asesor económico del Gobierno. Sería una figura fuerte como dicen los banqueros, quienes saben que, más allá del respaldo que recibieron en su gestión anterior, este último capítulo daría el toque de gracia que requiere el país y el actual timonel del MEF.
Los esfuerzos fallidos por acercarnos al gobierno acentúan la preocupación
De todo esto, en el Ejecutivo prefieren no hablar y le dan un contexto político. Porque que de concretarse una movida estratégica con figuras que actualmente no están en el Gobierno, se produciría un cambio de fondo en la alianza con el partido de Omar. Para algunos hombres de negocios esa decisión sería interpretada como un cambio de timón de Varela. Pero como sea, no se trata de una decisión sencilla y depende directamente del mismísimo Presidente. Al igual que la de despegar y reactivar la economía.
DIRECTOR DE LA CCIAP