La OIT advierte el aumento del desempleo juvenil: ¿cuál es la situación en Panamá?

  • 17/08/2026 14:26
Hoy, en Panamá hay 227,302 personas desocupadas, y casi la mitad de quienes buscan trabajo tiene menos de 30 años

El desempleo juvenil se mantiene como uno de los desafíos del mercado laboral panameño. Mientras un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) advierte sobre el desempleo juvenil a nivel mundial y las dificultades para acceder a empleos decentes, las cifras en Panamá muestran que los jóvenes enfrentan una tasa de desocupación significativamente superior.

El informe “Tendencias mundiales del empleo juvenil 2026: Regreso al futuro” de la OIT muestra que la tasa mundial de desempleo juvenil aumentó hasta el 12,4% en 2025, lo que equivale a 67 millones de personas desempleadas de entre 15 y 24 años.

El organismo también advierte que entre 2023 y 2025 el desempleo juvenil aumentó en ocho de las once subregiones del mundo. Entre los factores identificados están la desaceleración económica, la débil creación de puestos de trabajo, las tensiones geopolíticas y los cambios tecnológicos.

“Una generación que no puede encontrar un trabajo decente no puede construir su futuro con confianza. Cuando los jóvenes quedan excluidos de un empleo de calidad, los países pierden talento, productividad y cohesión social. Crear empleos decentes para los jóvenes no es solo un imperativo social; es una de las inversiones más inteligentes que un país puede hacer”, afirmó Gilbert F. Houngbo, Director General de la OIT, citado en el artículo.

¿Qué está pasando con los jóvenes panameños?

El desempleo juvenil en un país como Panamá no es coyuntural, sino estructural y creciente, con una marcada exclusión de los jóvenes del mercado laboral formal.

También se desarrolla en un contexto internacional de deterioro de las oportunidades laborales para las nuevas generaciones.

Las cifras de desempleo registradas entre los jóvenes plantea una pregunta central: ¿por qué los jóvenes están enfrentando mayores dificultades para ingresar al mercado laboral?

La economista Andrea Castillo señaló que de acuerdo con la última Encuesta de Mercado Laboral del país publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Censo, hoy, hay 227,302 personas desocupadas, y casi la mitad de quienes buscan trabajo tiene menos de 30 años. Lo que deja ver que la tasa de desempleo de los jóvenes de 15 a 29 años asciende a 19.9%, casi el doble del promedio nacional de 10.4%.

El consultor laboral Luis Eduardo Valle alertó sobre el agravamiento del desempleo juvenil en Panamá y cuestionó la efectividad de los programas oficiales frente a las advertencias de la OIT sobre la dificultad global de acceder a empleos estables.

Valle señaló que la crisis tiene tres raíces: preparación insuficiente, altos costos de contratación y legislación desfasada.

Propuso un subsidio temporal a la cuota patronal del primer empleo, reactivar la formación dual y exigir al Instituto Nacional de Formación Profesional y Capacitación para el Desarrollo Humano (Inadeh) y Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel) publicar resultados de inserción laboral.

Actualmente, el consultor destacó que docencia, administración y derecho concentran el 51% de los titulados, mientras STEM apenas llega al 18%. Además, el Estado casi no forma técnicos: “Colón, con la Zona Libre y los puertos, tiene solo 305 estudiantes técnicos”, recordó.

Advirtió que el cuello de botella para las mujeres jóvenes no es la calificación, sino el cuidado infantil: una de cada tres panameñas de 24 años o menos ni estudia ni trabaja, y la matrícula de educación inicial cayó 17% en una década.

Aunque la pandemia marcó un quiebre, Valle subrayó que el deterioro se profundizó después:

En 2015 Panamá tenía una tasa juvenil tres puntos por debajo del promedio regional; hoy está 7.6 puntos por encima.
La construcción perdió 21,351 empleos en una década, afectando a jóvenes hombres.
La inversión extranjera captada en el primer trimestre de 2026 fue de $213 millones, frente a los $4,584 millones de Costa Rica.

Valle criticó la clausura de proyectos como el cuarto puente y la mina de Donoso, así como el sindicalismo que “perdió el norte” al privilegiar el conflicto sobre soluciones sostenibles.

No se trata solo de conseguir empleo

Para la OIT, uno de los principales problemas no es únicamente que los jóvenes no encuentren trabajo, sino que quienes logran incorporarse al mercado laboral muchas veces lo hacen en condiciones informales o precarias.

En las economías en desarrollo, el organismo señala que muchos jóvenes no pueden permanecer desempleados durante largos períodos y terminan aceptando trabajos informales, con menores niveles de estabilidad, ingresos y protección social.

El informe estima que casi nueve de cada diez jóvenes trabajadores de entre 15 y 29 años en los países de ingresos bajos y medianos bajos tienen un empleo informal.

La organización también identifica un cambio en el tipo de oportunidades disponibles para los jóvenes. Algunos empleos que tradicionalmente funcionaban como puerta de entrada al mercado laboral, como puestos administrativos, de oficina, servicios, ventas, manufactura y determinadas ocupaciones técnicas, están disminuyendo.

El consultor laboral coincidió con la OIT en que el acceso a empleo estable es cada vez más difícil y enumeró cuatro consecuencias: fiscal, demográfica, productividad, confianza social.

Comentó que Panamá, pese a tener el ingreso por habitante más alto de América Latina continental, exhibe una de las peores inserciones laborales juveniles de la región.

“Eso no es mala suerte, es un modelo donde los sectores más productivos casi no emplean y los que sí emplean son los menos productivos”, señaló Valle.

Acción gubernamental

El Gobierno panameño ha impulsado diferentes iniciativas dirigidas a facilitar la incorporación de los jóvenes al mercado laboral.

En julio de este año, se dio a conocer los puenos programas “Mi Primer Empleo Agro”, dirigido específicamente al sector agropecuario, con el objetivo de generar oportunidades para jóvenes dentro de esta actividad y “Panamá Pa’ Ti ”, otro de los programas promovidos por el Gobierno para facilitar la participación de jóvenes en oportunidades laborales y de formación.

El Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel), tiene también “Mi Primer Empleo” , programa promovido pororientado a brindar a jóvenes la oportunidad de adquirir experiencia laboral.

Valle reconoció las buenas intenciones de los programas, pero cuestionó su escala:

En 2025, Mi Primer Empleo capacitó a 6,360 jóvenes y colocó a 1,424 (22% de efectividad).
Las 5,000 pasantías previstas para 2026 cubren apenas el 4.4% de los 113,347 jóvenes desempleados.
El reglamento del programa tardó cuatro años y siete meses en aprobarse.

Valle pidió incentivos reales a la empresa privada, seguridad jurídica para atraer inversión y transparencia en los datos de contratación juvenil.

Sin embargo, las cifras del INEC plantean interrogantes que contrastados con la situación descrita por la OIT coloca a Panamá ante un reto para reducir una tasa de desempleo y que los jóvenes puedan construir una trayectoria laboral estable y desarrollar su futuro.

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