Lambayeque busca captar mercado de $300 mil millones desde Panamá

El objetivo esta puesto en el lanzamiento del “Camino del Papa León XIV”, un proyecto que busca promover el turismo religioso

En el bullicioso ecosistema de negocios que define a Expocomer 2026, donde la logística, la microelectrónica y el intercambio comercial suelen acaparar los titulares, una propuesta distinta ha logrado detener el paso de los asistentes: el turismo de fe.

La delegación de la región de Lambayeque, situada en la costa norte del Pacífico peruano, ha desembarcado en la ciudad de Panamá con una estrategia clara: convertir el legado del Papa León XIV en un motor de desarrollo económico y cultural que conecte directamente con el viajero panameño y el mundo.

Félix Mio, gerente de Turismo de la ciudad de Lambayeque, ha sido el encargado de liderar esta presentación, destacando que su participación en este evento internacional no es casualidad.

Para el funcionario, Panamá no es solo un vecino cercano, sino el “corazón del universo” y el puente que permite a destinos emergentes como Chiclayo mostrar su riqueza ante una audiencia global.

La hospitalidad recibida en el istmo ha servido de marco para lanzar el “Camino del Papa León XIV”, un proyecto que trasciende la simple visita a monumentos para ofrecer lo que Mio describe como un camino espiritual y cultural que une fe, tradición e historia.

La ruta se fundamenta en la profunda huella que dejó el Papa León XIV durante su etapa como obispo en la ciudad de Chiclayo.

Durante ocho años, el entonces prelado realizó una labor pastoral y misionera que marcó a las familias de la región.

Hoy, ese legado se ha transformado en un producto turístico estructurado que comprende 24 recursos técnicos, de los cuales 14 son iglesias históricas que sirvieron como escenario para sus servicios religiosos.

Sin embargo, la oferta es integral; el gerente explicó que el recorrido incluye seis museos de importancia mundial y espacios naturales de jerarquía cuatro, como el Bosque de Pómac y Chaparrí, que ofrecen un contraste de biodiversidad único en la región.

El trasfondo económico de esta apuesta es contundente. Según las cifras compartidas por Mio, el turismo religioso no es un nicho menor: representa aproximadamente el 20% del turismo mundial y genera un movimiento económico superior a los $300 mil millones.

Bajo esta premisa, Lambayeque ha decidido capitalizar su identidad como un pueblo de profunda religiosidad, erigiendo incluso la primera escultura del Papa León XIV en el mundo, una imponente estructura de siete metros de altura que ya se ha convertido en un punto de referencia para los peregrinos en Chiclayo.

Pero la fe no viaja sola; lo hace acompañada de la identidad cultural y la gastronomía. Durante los días de exhibición en Expocomer, la delegación peruana no solo ha hablado de espiritualidad, sino que ha mostrado la espectacularidad del Señor de Sipán, el gobernante mochica del siglo IV cuyas tumbas intactas y tesoros de oro y plata han sido comparados con los hallazgos de Egipto.

A esto se suma el reciente reconocimiento de la revista especializada Taste Atlas, que ha coronado al guiso de cabrito, plato insignia de la región, como el mejor del mundo, añadiendo un atractivo sensorial irresistible para el turista internacional.

El éxito de esta ruta turística descansa sobre un pilar fundamental: la conectividad. Félix Mio enfatizó que la “hermandad” entre Panamá y Perú se ve materializada en la ruta aérea directa que une a la capital panameña con Chiclayo.

Con vuelos de apenas 2 horas y 45 minutos los días martes y viernes, el norte peruano se posiciona como un destino accesible y competitivo. Tras haber recorrido ferias en Madrid, Bogotá y San

José, Lambayeque cierra su paso por Panamá con la convicción de que el “Camino del Papa” es, ante todo, un puente de unidad y esperanza entre dos naciones que comparten mucho más que el océano Pacífico.

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