Buenas y malas prácticas en la crianza de los hijos

  • 15/03/2015 01:00
Estudiante de la Universidad de Oklahoma causó controversia, luego que fuera sorprendida recitando cánticos racistas.

La controversia creada por el video, en el que se vio a estudiantes de la Universidad de Oklahoma que pertenecían a la fraternidad Sigma Alpha Epsilon, recitando cánticos racistas no se centra sólo en el prejuicio.

Esa historia refleja también las respuestas de los padres. De ambos tipos positivas y negativas. Consideremos la reacción de las familias de dos estudiantes después de que el video se hiciera público.

Por liderar a sus hermanos de la fraternidad en el canto de esos versos que incluían ‘la palabra-N’ y una referencia a los linchamientos, Levi Pettit y Parker Rice fueron expulsados. Y esa fraternidad está ahora prohibida en la universidad.

El presidente de la universidad, David Boren, no está jugando. Expresó que espera que otros estudiantes sean disciplinados, una vez que la investigación de la universidad se complete.

‘Éste no es un lugar que desea racistas e intolerantes en nuestro campus ni que tolerará eso, por eso pienso que hay que enviar una señal enérgica,’ expresó Boren a los reporteros.

En una larga disculpa pública, Rice dijo que sus actos habían sido ‘equivocados e irresponsables.’ Y aunque no ofreció una excusa, también dijo que ‘ese canto nos lo enseñaron.’

Eso suscita más preguntas: ¿Quién les enseño a estos jóvenes esa letra? ¿En qué otros sitios la han recitado? ¿Alguien se ha quejado anteriormente? ¿Qué se hizo, si es que se hizo algo?

Mientras tanto, en Dallas, unas dos docenas de manifestantes con carteles se reunieron frente a la casa de Rice. La familia se fue de la casa y cerró sus cuentas en los medios sociales, diciendo que había recibido amenazas de muerte.

La situación se está yendo de las manos y la reacción de algunos es excesiva. Deben calmarse.

Los manifestantes llevaban un mensaje que da que pensar. Un cartel indicaba: ‘El racismo se enseña.’ La implicación parece ser que al joven Parker no sólo se le enseñó el canto sino también la manera poco sana de pensar sobre la raza y que algunas de esas lecciones podrían haber ocurrido en casa. Hasta el momento, no hay pruebas de ello.

Lo que realmente me molesta es lo siguiente: Incluso antes de que la familia Rice se fuera de su casa, ya estaba evitando los medios. Fueron lentos en responder a esta historia, y se pasaron el primer par de días evitando a los reporteros.

El padre de Rice, Bob, es un personaje público en Dallas, por ser vicepresidente de una firma de bienes raíces industriales. El hecho debe ser tremendamente abochornante para él y el resto de la familia, por lo que es comprensible que quieran sustraerse de la escena pública.

Pero desde el punto de vista de un padre, no es eso lo que se necesita en un momento como éste. Hay que adelantarse y asumir la responsabilidad públicamente.

Lo que hace un hijo refleja a los padres y el trabajo que hicieron en su crianza. Uno les muestra a los hijos cómo comportarse obligándolos a que también asuman la responsabilidad.

Yo convocaría una conferencia de prensa y obligaría a mi hijo a sentarse y explicar sus actos. No es una cuestión de ponerse lentes negros, apagar los celulares e irse en la camioneta.

Incluso en este momento, Parker hizo declaraciones, pero no sus padres. Como expresó Bob Rice a un reportero del Dallas Morning News, la semana pasada, ‘En este momento, no estamos concediendo entrevistas.’

¿Saben quiénes han hecho declaraciones en voz alta y clara? Los padres de Pettit, Brody y Susan, que expresaron lo siguiente a ese diario, publicándolo también en el sitio web de la familia:

‘Como padres de Levi, lo amamos y queremos profundamente. Cometió un error horrible y vivirá con las consecuencias eternamente. Sin embargo, también conocemos la profundidad de la integridad de nuestro hijo.

Es un buen muchacho, pero lo que vimos en esos videos es repugnante. Aunque pueda ser difícil de comprender para los que sólo conocen a Levi por el video, nosotros conocemos su corazón, no es racista. Lo criamos para ser afectuoso e inclusivo y seguimos rodeados de un grupo íntimo y diverso de amigos.

Estas noticias nos asombraron y entristecieron como a todos. Por supuesto, estamos tristes por nuestro hijo, pero lo que es más importante, nos disculpamos a la comunidad que él ofendió.

También queremos disculparnos a, toda la comunidad afroamericana, al cuerpo estudiantil y a la administración de la Universidad de Oklahoma.

Nuestra familia tiene la responsabilidad de disculparse y también de buscar el perdón y la reconciliación. Nuestras palabras tienen un alcance limitado —como familia, nos comprometemos a seguir nuestras palabras con actos.’

Perfecto. Así es como se hace. Cuando su hijo se portó mal, Brody y Susan Pettit respondieron bien como padres. Lo primero puede enseñarse. Es una lástima que no pueda enseñarse esto último.

THE WASHINGTON POST

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