La 39 Reunión de Gobernadores del Istmo Centroamericano, Panamá y la República Dominicana del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo (Grupo BID) arrancó...
- 11/02/2026 00:00
En un balance exhaustivo sobre el desempeño de la región, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, elogió la gestión macroeconómica de Panamá, destacando la reducción del déficit fiscal y la mejora en su calificación de riesgo, durante su reunión de gobernadores, que realizó este martes en ciudad de Panamá.
Según el alto ejecutivo, el país se encuentra en un punto de inflexión donde la estabilidad lograda debe evolucionar hacia un crecimiento sostenible de al menos el 4 % anual para los próximos años.
Ante la interrogante sobre el endeudamiento de los países frente al Producto Interno Bruto (PIB), el presidente del BID aclaró que Panamá está tomando las medidas correctas para reducir su déficit y manejar la deuda de forma responsable. No obstante, subrayó que el tamaño del desafío del desarrollo supera la capacidad de los presupuestos públicos.
“Necesitamos de las inversiones de las empresas para generar empleos y mejorar la vida de los ciudadanos. El objetivo es bajar el riesgo y crear las condiciones habilitantes para que el sector privado sea el motor que impulse una economía más sólida”, afirmó, vinculando esta estrategia con la sostenibilidad de las finanzas públicas a largo plazo.
En este contexto, el presidente de la República , José Raúl Mulino, fue enfático al presentar los avances de su administración, destacando que su gobierno ha pasado de la retórica a los hechos. El mandatario anunció una reducción histórica del déficit fiscal en 2025, el cual bajó de niveles cercanos al 7 % a un 3.68 %.
“Esta disminución de casi el 40 % demuestra la seriedad de nuestro comportamiento y supera las expectativas de los mercados y calificadoras”, señaló Mulino, quien además subrayó que en Panamá se ha acabado la “improvisación y el populismo”, garantizando que la seguridad jurídica es hoy una política de Estado para atraer la inversión extranjera.
Para el año 2026, el Grupo BID (que integra al BID, BID Invest y BID Lab) se enfoca en la implementación de 17 reformas estructurales. Este ambicioso plan busca que los financiamientos no solo sean rentables, sino que tengan un impacto real en millones de personas.
El organismo ha pasado de medir cuánto dinero se presta a evaluar resultados concretos en áreas como agua, saneamiento y resiliencia ante desastres.
Un cambio fundamental en la estrategia del banco es direccionar el 50 % de sus operaciones hacia el sector privado, permitiendo que los países definan sus propias prioridades dentro de un marco de transparencia y prevención de la corrupción, sin necesidad de exigir más aportes de capital a sus miembros.
Mulino elogió la nueva visión “BID Impact Plus”, que unifica los esfuerzos del brazo público del banco, la inversión privada de BID Invest y la innovación de BID Lab.
Entre los proyectos estratégicos que cuentan con el respaldo del organismo y que fueron destacados por el mandatario panameño, se encuentran:
1. El financiamiento de la Línea 3 del Metro.
2. La construcción de las plantas potabilizadoras de Atlántica y San Martín.
3. El acompañamiento técnico para el programa de pensiones de la Caja de Seguro Social (CSS).
4. El programa de integración aduanera que busca transformar las fronteras para finales de 2027.
Uno de los puntos más relevantes de la declaración fue el respaldo del BID a la posición estratégica de Panamá en el escenario internacional.
Goldfajn destacó que, aunque el país es actualmente un miembro asociado del Mercosur, el BID actuará como un aliado estratégico para facilitar su camino hacia la membresía plena.
Mulino reafirmó que la reciente incorporación de Panamá al Mercosur como Estado asociado es el paso definitivo para consolidar al país como el puente de conexión más dinámico del continente.
“Panamá no se limita a ser un canal de paso; somos un ecosistema integrado donde el Canal, el sistema portuario y el Hub de las Américas operan en sincronía para beneficio de toda la región”, afirmó.
El presidente del BID aprovechó la 39ª Reunión de Gobernadores para consolidar programas estratégicos América en el Centro.
Goldfajn anunció dos iniciativas que prometen transformar la competitividad de Centroamérica, Panamá y la República Dominicana: Cargo Pass y Talent Up.
La primera de estas iniciativas, Cargo Pass, surge como una respuesta técnica a los cuellos de botella que históricamente han frenado el comercio terrestre.
Con una inversión estratégica de $130 millones, el programa se enfocará en modernizar la logística del Corredor del Pacífico, una arteria vital por la que circula el 90% de la carga regional.
Al reducir los tiempos de espera en las aduanas y mejorar la trazabilidad mediante procesos digitales, el BID proyecta que esta intervención generará beneficios económicos anuales superiores a los $700 millones, multiplicando exponencialmente la inversión inicial.
De manera, presentó Talent Up, iniciativa que cuenta con Google como su primer socio emstratégico, marca un avance en la educación técnica regional al ofrecer más de 60,000 becas iniciales.
El enfoque consiste en capacitar a la juventud en las áreas de mayor demanda global, como la inteligencia artificial, el análisis de datos y la computación en la nube, cerrando así la brecha existente entre la adopción de nuevas tecnologías y las habilidades reales de la fuerza laboral.
Goldfajn subrayó que estos proyectos no son esfuerzos aislados, sino ejemplos concretos de cómo el programa América en el Centro traduce las prioridades gubernamentales en resultados tangibles.
Esta visión, dijo, se respalda con cifras contundentes: solo en 2025, el programa coordinó 12 operaciones por un total de $2,200 millones, consolidándose como un motor de resiliencia y productividad para los países del istmo.
La reunión en Panamá no solo sirvió para reafirmar estos compromisos, sino que estableció la hoja de ruta hacia la próxima Asamblea Anual en Asunción, Paraguay. Allí, los líderes regionales buscarán profundizar estos modelos de integración que, como demuestran Cargo Pass y Talent Up, apuestan por una región más conectada, tecnológicamente preparada y comercialmente eficiente frente a los desafíos transfronterizos del futuro.