Tráfico aéreo en América Latina y el Caribe creció 3.4% en junio y la carga 2.6%

Las aerolíneas con base en América Latina y el Caribe lideraron el crecimiento global en pasajeros (+7.9%) y Ecuador destacó en carga aérea (+21.8%). No obstante, el reporte también deja en evidencia riesgos estructurales

El tráfico aéreo de pasajeros en América Latina y el Caribe alcanzó en junio de 2025 un total de 38.3 millones de viajeros, lo que representa un aumento interanual del 3.4% equivalente a 1.3 millones de pasajeros adicionales, según el último informe de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA). El ritmo de expansión se aceleró en 0.8 puntos frente al mes anterior, consolidando a la región como la de mayor crecimiento global en tráfico aéreo gracias al desempeño de las aerolíneas locales, que registraron un salto del 7.9%.

Brasil, Argentina y Perú impulsan la tendencia

Brasil marcó su cuarto mes consecutivo de récord histórico en tráfico doméstico, con 8.22 millones de pasajeros (+11.2% interanual) y una mejora en conectividad interna con 43 nuevas rutas en comparación con junio de 2024. En el plano internacional, creció 12.8% gracias a un alza del 35% en turistas internacionales por vía aérea.

Argentina lideró en crecimiento porcentual: +12% en vuelos domésticos y +14% en internacionales, alcanzando un máximo histórico y superando en 3% el récord de junio de 2019. El tráfico en rutas como Buenos Aires–Iguazú (+40%) y Buenos Aires–Neuquén (+37%) fue determinante.

Perú también alcanzó récord histórico en pasajeros domésticos (1.3 millones, +5.2%) y mostró un sólido aumento internacional del 8.3%, con crecimientos notables hacia Colombia (+22%) y Brasil (+13%).

Panamá lidera en Centroamérica

En el bloque de Centroamérica, el tráfico de pasajeros creció 4.2%, con Panamá como motor principal, registrando un aumento del 6%, destacándose las conexiones con Argentina (+38%), Colombia (+14%) y Brasil (+12%).

En el Caribe, República Dominicana creció 1.2% pese a las caídas en sus dos mercados clave, Estados Unidos (–1.1%) y Canadá (–9%).

Carga aérea: Ecuador y Argentina marcan la pauta

En paralelo, el tráfico de carga en los principales mercados de la región creció 2.6% en junio, con Ecuador y Argentina como protagonistas.

En Ecuador, con un +21.8% interanual, impulsado por un alza de 32.4% en el tráfico con Estados Unidos, con exportaciones de rosas que superaron las 4,000 toneladas (+22%).

Le sigue en importancia Argentina, que logró un pujante +18.3%, con mejoras en sus principales corredores internacionales.

En tercera posición va Colombia, y su +2.8%, pese a una caída del 4.2% en el tráfico hacia EE.UU.; compensó con aumentos hacia Países Bajos (+59%) y Ecuador (+63%).

Mientras que no se queda por fuera México, con un impresionante +5.6%, marcando un fuerte crecimiento en flujos con EE.UU. (USA–México +15% y México–USA +20%).

En contraste, Brasil (–5.8%) y Chile (–9.8%) retrocedieron debido a la baja en los flujos con Estados Unidos. En el caso chileno, el volumen internacional acumula siete meses consecutivos de descensos.

En cuanto a la flota carguera, el B747F concentró el 40% de la capacidad, mientras que el B767F creció 61% interanual en operación hacia y desde América Latina y el Caribe, según los cálculos de ALTA.

Riesgos y desafíos para la aviación regional, la otra cara

Aunque los resultados muestran un panorama de crecimiento sostenido, el reporte también deja en evidencia riesgos estructurales. Según manifestó Peter Cerdá, director ejecutivo de ALTA: “En un entorno global tan desafiante, el crecimiento general del transporte de carga aérea en la región demuestra su rol esencial y el potencial que aún tienen nuestros países. Sin embargo, la caída del 9% en los flujos con Estados Unidos, el principal socio comercial de la región subraya la importancia de anticipar tendencias, ajustar capacidades y mantener la flexibilidad necesaria para responder a cambios repentinos en la demanda”.

Alguno de estos riesgo y desafíos se concretan en dependencia de Estados Unidos, volatilidad del turismo internacional, presión en el segmento doméstico o interno de los países y, lo que Cerda denomina como necesidad de flexibilidad operativa.

Entre los riesgos y desafíos en detalle están:

Dependencia de Estados Unidos: la caída del 9% en los flujos de carga con ese país golpeó especialmente a Brasil y Chile, confirmando la vulnerabilidad de la región frente a la demanda del principal socio comercial.

Volatilidad en el turismo internacional: mercados como México y Costa Rica experimentaron retrocesos en la llegada de visitantes por menor confianza del consumidor y menor dinamismo turístico.

Presión en segmentos domésticos: Colombia acumula cinco meses consecutivos de caídas en tráfico interno, mientras que Chile muestra señales de inestabilidad con altibajos en su mercado doméstico.

Necesidad de flexibilidad operativa: Con base en lo indicado por el director ejecutivo de ALTA, Peter Cerdá, quien viene advirtiendo que el entorno exige “anticipar tendencias, ajustar capacidades y mantener la flexibilidad necesaria para responder a cambios repentinos en la demanda”.

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