Ventas de viviendas caen en un 30% en medio de déficit habitacional

A pesar del panorama negativo, la proyección para el 2026 es ambiciosa: el sector aspira a crecer un 38% con las proyecciones de ventas de 5,530 unidades

La industria inmobiliaria en Panamá atraviesa uno de sus momentos más críticos. Según los datos presentados por Elisa Suárez de Gómez, directora ejecutiva de Convivienda, el sector acumula una desaceleración drástica del 55% (10,146) al sumar los resultados de 2024 y 2025. Solo en el último año, la caída fue de casi el 30% (4,020), una cifra que enciende las alarmas sobre la capacidad del país para generar empleo y reducir el déficit habitacional.

A pesar del panorama negativo, la proyección para el 2026 es ambiciosa: el sector aspira a crecer un 38% con las proyecciones de ventas de 5,530 unidades. Sin embargo, Suárez advierte que este objetivo es inalcanzable sin una acción coordinada entre el Ejecutivo, el Legislativo y el sector bancario.

En el balance de 2025, Convivienda informó que se entregaron 4,020 unidades de vivienda nueva, con mayor concentración de ventas en el rango de $40,000 a $60,000.

Además, se resaltó que hasta $120,000 el 81% de las ventas se encuentran dentro del programa de Interés Preferencial.

Para Norberto Delgado, presidente de Convivienda, la percepción de la vivienda como una carga fiscal es un error de cálculo económico grave.

Basado en estudios recientes del gremio, Delgado reveló una cifra contundente: “Por cada dólar que no se invierte en construcción, la economía panameña pierde aproximadamente $2.35 en actividad económica. La vivienda no es un gasto, es un motor que dinamiza cadenas productivas y apalanca proveedores”, advirtió.

Delgado enfatizó que el sector no solo mueve cifras, sino vidas. Actualmente, más de 150,000 personas dependen directamente de la construcción, pero la contracción actual está empujando a los trabajadores del interior hacia la informalidad o hacia el sector agropecuario, donde los salarios promedio rondan apenas los $300 mensuales.

El informe de Convivienda también habla del impacto de aplicar el Impuesto de Transferencia de Bienes Inmuebles (ITBI) del 2% a la primera vivienda. Los resultados muestran que la medida no logra aumentar la recaudación tributaria neta y, por el contrario, genera pérdidas fiscales y desaceleración económica.

Mientras la recaudación estimada por ITBI sería de $37 millones, las pérdidas en ITBMS e ISR alcanzarían $131.5 millones, lo que se traduce en un déficit fiscal neto de $94.5 millones y una caída en la actividad económica de $1,288 millones, equivalente al 1.6% del PIB de 2025.

El estudio concluye que aplicar este impuesto penaliza al segmento más vulnerable del mercado, excluye a miles de familias del acceso a vivienda y reduce el efecto multiplicador de la construcción, que por cada dólar invertido genera $2.34 en PIB y 0.24 en impuestos.

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