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15 de Jan de 2021

Internacional

Sarkozy hace de Europa un tema central de la campaña electoral francesa

El presidente francés y candidato a un nuevo mandato Nicolas Sarkozy sacó de la manga la carta de una reforma de la Unión Europea, corr...

El presidente francés y candidato a un nuevo mandato Nicolas Sarkozy sacó de la manga la carta de una reforma de la Unión Europea, corriendo el riesgo de aparecer en "contradicción" con su discurso y su acción sobre la crisis, estimaba el lunes la prensa francesa.

Nicolas Sarkozy, que sigue anclando su campaña muy a la derecha del tablero político francés, amenazó el domingo en un gran mitin de campaña con hacer que Francia abandone el espacio Schengen so los acuerdos europeos sobre libre circulación no son revisados.

"Hay que poder sancionar, suspender o excluir de Schengen a un Estado que falla, como puede sancionarse un Estado de la zona euro que no cumpla sus obligaciones", argumentó Sarkozy, cuyo gobierno ha estigmatizado a menudo la "delincuencia rumana" y los gitanos.

El presidente francés, que obró junto a Alemania para enfrentar la crisis de la zona euro, no vaciló en evocar medidas unilaterales, si la situación no evolucionara en un plazo de doce meses, con respecto a Schengen y a la adopción de medidas proteccionistas para defender las empresas europeas ("Buy European Act").

Con esas propuestas inesperadas, Sarkozy, en busca de un nuevo impulso para contrarrestar la tendencia de los sondeos, que lo dan perdedor en la elección presidencial, pone a Europa en el centro de la campaña, de la que había estado casi ausente hasta ahora, cuando faltan seis semanas para la primera vuelta.

"Sarkozy quiere terminar con la Europa colador", tituló el diario de derechas Le Figaro. Pero el presidente-candidato asume con ello el riesgo de ser acusado de falta de constancia, dado que él y sus partidarios han denunciado al candidato socialista François Hollande, que desea renegociar el tratado europeo de estabilidad presupuestaria, que aún no ha sido ratificado.

El diario de izquierda Libération estimó el lunes que "el presidente saliente apareció lleno de contradicciones", en particular cuando "se arroga la posibilidad de modificar tratados europeos pero se lo prohibe a su adversario".

"He aquí que Nicolas Sarkozy, ne pudiendo presentar otras propuestas a los franceses, se pone a tratar a Europa como un chivo expiatorio", estimó, por su parte, François Hollande, recalcando que el presidente ha emprendido "una fuga hacia delante".

Sarkozy "finge atacar Schengen para cortejar groseramente al Frente Nacional" (FN), estimó el lunes el diputado socialista Arnaud Montebourg, aludiendo al partido de extrema derecha de Marine Le Pen, a la que los sondeos sitúan en tercer lugar de las intenciones de voto en la primera vuelta de la elección presidencial, detrás de François Hollande y de Nicolas Sarkozy, y de cuyo programa la lucha contra la inmigración es uno de los ejes.

El candidato centrista François Bayrou calificó de "fantasma" la anemaza de salir de los acuerdos de Schengen: "¿Puede alguien sensato creer que vamos a contratar aduaneros y a reconstruir los puestos de frontera?" con Alemania, España o Bélgica, ironizó.

El espacio Schengen permite la libre circulación de personas en 26 países de la Unión Europea, y ha sido objeto de tensiones respecto a la inmigración clandestina. Al igual que la izquierda, François Bayrou señaló la tentativa de Sarkozy de repetir "el mismo discurso que hace cinco años", asumiendo el riesgo de aumentar las "fracturas" entre los franceses.

En 2007, Nicolas Sarkozy atrajo a simpatizantes de la extrema derecha con un discurso sobre la inmigración y el islam, lo que le dio una amplia victoria.Un discurso que repitió el domingo, entre referencias a la "Europa colador" o a la ley de prohibición del velo islámico total en los espacios públicos de Francia.

"En el territorio de la República Francesa los hombres y las mujeres tienen los mismos horarios en la piscina, los mismos médicos en el hospital y los mismos menús en la cantina pública", afirmó, aludiendo a la polémica sobre la carne halal (de animales matados según las reglas islámicas) que envenenó la campaña electoral francesa en las últimas semanas.