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03 de Jun de 2020

América

Incertidumbre por sucesión de Lula

BRASILIA. La conclusión del mandato del presidente Luiz Inácio Lula da Silva tras ocho años de gobierno abre grandes interrogantes en to...

BRASILIA. La conclusión del mandato del presidente Luiz Inácio Lula da Silva tras ocho años de gobierno abre grandes interrogantes en torno a su sucesor y a si Brasil podrá mantener el liderazgo que alcanzó bajo su gestión.

El primer obrero en llegar al sillón presidencial del país más grande de América Latina entra a su último año de gobierno con alrededor de 80% de popularidad y una sólida credibilidad internacional que se refleja en la posición destacada de Brasil en foros mundiales y regionales.

Sin embargo, las encuestas indican que Lula no ha podido transferir su enorme respaldo popular a la secretaria general de su gobierno, Dilma Rousseff, a quien escogió como candidata a sucederlo en las elecciones de octubre de 2010.

POLÍTICA EXTERIOR Y SOCIAL

El ministro de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, consideró que ese liderazgo alcanzado por Brasil obedece tanto a la política externa del gobierno de Lula como a sus políticas sociales.

“La política externa contribuyó porque dejamos de tener aquella actitud timorata de pedir permiso para todo lo que queríamos hacer”, comentó Amorim sobre el liderazgo internacional brasileño.

Agregó que la política social de Lula de disminuir la desigualdad social ha convertido al país en un ejemplo, lo que fortaleció su posición en el escenario mundial.

“La mancha de Brasil en esa dimensión internacional es la desigualdad, Brasil es visto como un país rico pero tremendamente desigual”, admitió Amorim. “Ahora usted ve cualquier publicación especializada internacional y Brasil es señalado como un ejemplo en la reducción de la desigualdad. Brasil crece y reduce la desigualdad, eso es un hecho notable que cambia la imagen ante el mundo”.

LA POLÍTICA ECONÓMICA

El analista político Alexandre Barros consideró que la posibilidad de mantener el liderazgo alcanzado por Brasil depende de la capacidad del futuro presidente de mantener la política económica del actual gobierno, que logró mantener la estabilidad mientras aumentó las políticas sociales de distribución de ingresos.

“Además del carisma personal del presidente Lula, Brasil consiguió ese liderazgo por causa de su política económica. El problema brasileño es saber si la persona que resulte electa tendrá la voluntad política de mantenerla, lo que es dudoso en el caso de los candidatos que aparecen por allí”, explicó Barros.

ROUSSEFF ESTÁ OPTIMISTA

En tanto, la precandidata del partido gobernante para las elecciones presidenciales del 2010, Dilma Rousseff, dijo ayer que el Gobierno de Lula tendrá continuidad.

“Nuestro país está en un momento excepcional. Vamos a tener continuidad del Gobierno de Lula”, dijo Rousseff en un discurso.

“Tengo la certeza de que ninguno de nosotros va a dejar que todo lo que conquistó vuelva atrás”, destacó.