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22 de Oct de 2020

América

Álvaro Uribe, a todo vapor

BOGOTÁ. Ya no cabe ninguna duda de que el presidente Álvaro Uribe está en campaña. A los colombianos se les notaba confundidos a la hora...

BOGOTÁ. Ya no cabe ninguna duda de que el presidente Álvaro Uribe está en campaña. A los colombianos se les notaba confundidos a la hora de abordar este tema porque el Presidente había mantenido una calculada encrucijada del alma que confundió a la opinión y su estilo de gobierno ha sido la de un gobernante en campaña.

¿EVENTOS DE CAMPAÑA?

Si se abre en una página cualquiera de su agenda, por ejemplo, se podría deducir que se trata de la de un presidente-candidato. El sábado 23 de enero estuvo muy temprano en San José del Guaviare para hacer su consejo comunal.

Al día siguiente, domingo, visitó a Soacha, y estrenó lo que en Presidencia han llamado “agenda de concertación”, pero que no es nada distinto de otro consejo comunal de cuatro horas. El lunes viajó a Barranquilla, para presidir un consejo de seguridad. Y una vez más parece estar repitiéndose la historia. No es una reunión cerrada y secreta, sino que están invitados hasta los tenderos y las asociaciones de vigilancia y les dedica horas a sus preguntas.

Y de ahí voló a Medellín, a inaugurar, el martes, una feria de textiles, ver cómo van las obras de los juegos suramericanos que se llevarán a cabo en marzo y —en un dejà vu del Uribe I— anunciar que los jóvenes colegiales serán informantes.

Sin duda una agenda que envidiaría cualquier otro candidato. Entre otras cosas, porque montar toda esta parafernalia no le cuesta un solo peso de su bolsillo al presidente de la República.

Mientras que a otro aspirante ésto puede costarle 50 millones de pesos ($25,000) y el más mínimo esfuerzo que haga no será suficiente para convocar en un solo recinto a la crema y nata de la región.

LAS ENTREVISTAS

Pero la agenda presidencial es “lo de menos”. Siempre habrá argumentos para justificar que la agenda del primer mandatario es para gobernar y no para hacerse reelegir.

Otro de los puntos clave de la campaña de Uribe son las entrevistas con emisoras locales que está dando desde finales de diciembre. Ha pasado por Radio Furatena , la Unión Estéreo , Radio Paisa , Onda 5 de Bucaramanga , Radio Magdalena , Viva Pasto y Ecos del Combeima , entre otras. Lo mínimo que les dedica son 45 minutos y en algunas como La voz de Armenia una hora y 32 minutos. En algunos casos las entrevistas se convierten - otra vez - en verdaderos consejos comunales, pues abren los micrófonos para que los oyentes llamen y le pregunten directamente al presidente y este comienza a pedir que le llamen a tal o cual funcionario para responderle al oyente.

EL MENSAJE DE URIBE

La línea del discurso tiene una particularidad. Hace un balance de lo que han sido sus años de gobierno para la ciudad del caso y se nota un especial interés en hacerles caer en cuenta a los ciudadanos el contraste entre lo que pasaba hace siete años con ellos y lo que tienen ahora gracias a Uribe.

En la Casa de Nariño niegan que se trate de una estrategia de campaña. El secretario de prensa, César Mauricio Velásquez explicó las entrevistas diciendo: “Es el resultado de acceder a las peticiones hechas hace meses por emisoras locales, y al interés del presidente de valorar las necesidades de esas audiencias”.

Pero revisando el historial que reposa en la propia página web de la Presidencia, donde aparecen las entrevistas de las últimas semanas, no figura ninguna otra con una radio regional en los últimos tres años. Y en cuatro emisoras con las que SEMANA se pudo comunicar, dijeron que quien los contactó para ofrecer la entrevista del presidente fue el secretario de prensa de la Casa de Nariño.

ENAMORANDO A LOS CONCEJALES

Otro capítulo importante de su estrategia de campaña es el que se ha llevado a cabo en el Congreso y que también podría llamarse aceitar los engranajes claves de la maquinaria local.

El 29 de diciembre, sin que el país se diera por enterado, el gobierno firmó una ley con la que se les mejora el salario y las condiciones laborales a los concejales, en particular a los de los llamados municipios de cuarta, quinta y sexta categoría, que por ser los más chiquitos del país ganan menos de un salario mínimo y suman el 80% del total de concejales.

Todo esto, cabe anotar, se produjo unos cuantos meses después de que más de 1,000 concejales del país se cambiaron de sus respectivos partidos a la U, gracias a la reforma política que promovió el gobierno nacional y en la que se le dio la bendición al voltiarepismo político. La gratitud cunde entre miles de concejales del país, quienes ante tan preciado gesto del gobierno nacional tal vez respondan con su caja menor de votos.

Con todo ese panorama no hay ley de garantías que valga. Si bien fue creada en 2005 para garantizar una mínima competencia electoral entre los candidatos comunes y el presidente-candidato, es claro que en esta segunda reelección, gracias a la incertidumbre que hábilmente ha manejado Uribe no ha habido una competencia equitativa en el proceso electoral. Á©PUBLICACIONES SEMANA