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17 de Nov de 2019

América

La guerra contra las drogas

C uando la reciente Cumbre de las Américas en Cartagena, Colombia, decidió encomendar un estudio sobre la posible despenalización de las...

C uando la reciente Cumbre de las Américas en Cartagena, Colombia, decidió encomendar un estudio sobre la posible despenalización de las drogas a la Organización de Estados Americanos (OEA), muchos pensaron que ese sería el final de la historia, y que todo el tema pasara al olvido.

Sin embargo, puede que estén equivocados.

Es la primera vez que una cumbre de tal magnitud aborda de frente lo que antes era un tema tabú, y hay varios factores no relacionados que posiblemente coloquen el debate sobre la despenalización en el centro de la agenda diplomática regional a finales de este año, o principios del 2013.

En una reunión a puertas cerradas durante la Cumbre de las Américas que se realizó en Cartagena el 14 y el 15 de abril, los presidentes acordaron pedirle a la OEA que haga un estudio sobre la guerra contra las drogas, y ofrezca soluciones alternativas.

Los presidentes no dieron detalles acerca de cómo se hará el estudio, ni cuándo debería estar listo.

En días pasados, intrigado sobre si deberíamos tomar esta iniciativa en serio, llamé al Secretario General de la OEA José Miguel Insulza y le pedí que nos diera los detalles.

Los escépticos dicen que la cumbre del presidente Obama y los jefes de estados latinoamericanos en Cartagena hizo lo que los presidentes hacen cuando no saben cómo resolver un problema: encargaron un estudio y patearon el problema para adelante.

Este proceso puede durar años, dicen los críticos.

Pero los que quieren buscar alternativas para reemplazar la guerra contra las drogas señalan que el movimiento pro-legalización está ganando impulso, y que el estudio de la OEA le dará mayor legitimidad a quienes abogan por cambios.

Hace apenas una década, el debate sobre la legalización estaba limitado a los círculos académicos.

Después, en el 2009, tres expresidentes —Fernando Henrique Cardoso, de Brasil; Ernesto Zedillo, de México; y César Gaviria, de Colombia— emitieron una declaración conjunta en apoyo de la descriminalización de la marihuana. Más tarde, otro expresidente mexicano, Vicente Fox, hizo una propuesta aún más osada: la legalización de todas las drogas.

A principios de este año, por primera vez, un presidente latinoamericano en funciones —Otto Pérez Molina, de Guatemala— pidió que se estudie la posibilidad de una legalización de las drogas. Poco después, el presidente colombiano Juan Manuel Santos dijo que propondría un ‘debate serio’ sobre el tema en la Cumbre de Cartagena, que terminó con el pedido del estudio a la OEA.

ANALISTA