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23 de Oct de 2019

América

Colombia promete en la ONU que la paz triunfará a pesar de las dificultades

El Consejo de Seguridad se reunió hoy para hacer su evaluación periódica de la situación en Colombia

La ONU viene advirtiendo de los retrasos en el proceso de reintegración de los excombatientes de las FARC.

El Gobierno colombiano prometió hoy al Consejo de Seguridad de la ONU que el proceso de paz en el país es irreversible y continuará pese a las dificultades que se están presentando.

"Lejos de desanimarnos por los problemas que subyacen en la construcción de la paz, reiteramos ante el Consejo nuestra voluntad de persistir", dijo el vicepresidente de Colombia, Óscar Naranjo.

"No es hora de desfallecer, es hora de seguir avanzando en la construcción de la paz", insistió Naranjo en un discurso en Naciones Unidas.

El Consejo de Seguridad se reunió hoy para hacer su evaluación periódica de la situación en Colombia y, de forma clara, expresó su confianza en que el proceso de paz tendrá éxito frente a las dificultades.

La clave ante esos desafíos pasa, según los miembros del Consejo, por que tanto el Gobierno colombiano como las FARC sigan como hasta ahora demostrando su claro compromiso con los acuerdos alcanzados.

"Las circunstancias han puesto ocasionalmente a prueba el compromiso de las dos partes para mantener el rumbo y han mantenido el rumbo", recalcó el enviado especial de Naciones Unidas para Colombia, Jean Arnault.

Entre otras cosas, la ONU viene advirtiendo de los retrasos en el proceso de reintegración de los excombatientes de las FARC y del gran problema que suponen los repetidos asesinatos de líderes sociales y defensores de los derechos humanos.

Naranjo dejó claro que el Gobierno es consciente de esos "retos y desafíos" y que los está atendiendo "con prioridad".

"Han aparecido dificultades que nos podrían situar bajo el símil de ver el medio vaso vacío", admitió el vicepresidente colombiano, que coincidió con la ONU en situar los asesinatos de activistas como la prioridad número uno.

Naranjo insistió en que todo empieza por "asegurar la vida, la integridad y la libertad de los líderes sociales y defensores de derechos humanos" y lamentó que éstos estén viéndose amenazados precisamente cuando la tasa de homicidios en el país es la más baja en 42 años.

Para atacar esa situación, recordó que Colombia está reforzando la lucha contra el "crimen organizado", al que responsabiliza de la violencia.

Más allá de la seguridad, Naranjo dijo que la reincorporación de los exguerrilleros también presenta "retos" y consideró clave el asunto de la tierra.

Según destacó, las autoridades están trabajando en la "redacción de un decreto final" que garantizará que los desmovilizados tendrán "igualdad de condiciones" con las personas afectadas por el conflicto para acceder a tierras.

Naranjo insistió además en que el Gobierno está dando pasos para asegurar que, pase lo que pase en las próximas elecciones, el futuro Ejecutivo encuentre "una hoja de ruta sólida y clara que haga que la paz sea irreversible en Colombia".

Entre las últimas complicaciones en el proceso de paz destaca la reciente detención del exjefe guerrillero Jesús Santrich por supuestos delitos de narcotráfico, un asunto mencionado hoy por varios miembros del Consejo de Seguridad.

La propia ONU se refirió al asunto y Arnault celebró que la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) "pueda asumir sus responsabilidades en relación con este caso, de conformidad con el acuerdo de paz".

Naranjo, preguntado en una conferencia de prensa posterior, reiteró que la JEP será quien determine si el supuesto delito se cometió después de la paz y, por tanto, si Santrich será extraditado a Estados Unidos, que lo reclama Preguntado por la situación de Marlon Marín, capturado por el mismo caso y que ha acordado colaborar con la Justicia estadounidense, el vicepresidente dijo que el Gobierno respetará las decisiones de la rama judicial.

"Será la Fiscalía la que realmente asegure que ese individuo, que está siendo investigado por la Fiscalía, pero que al mismo tiempo se ha declarado como un colaborador de autoridades norteamericanas, responda a los llamados de la Justicia colombiana y a los llamados de la Justicia norteamericana", señaló.

La embajadora estadounidense, Nikki Haley, no se refirió al caso, pero sí insistió en que es fundamental trabajar contra el narcotráfico y que el Gobierno pueda "acelerar" sus esfuerzos en ese ámbito.