La Estrella de Panamá
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14 de Oct de 2019

América

Cooperación y alianza, ¿respuesta a tendencias?

Hoy en día las personas están mayormente expuestas a una serie de factores que los motiva a establecerse en países extranjeros y escapar de una difícil realidad resultado de violencia, cambios climáticos, pobreza, desigualdad. Las recientes caravanas que tocan a las puertas de EE.UU. son el perfecto ejemplo

Cualquier propuesta con objeto de adaptación al panorama económico, político, social y sus tendencias, es un paso que debe ser tomado con cautela considerando la serie de controversias que se pueden generar. La expresión más reciente de tal escenario a nivel mundial la vemos reflejada en el rechazo al Pacto de Migración Global por parte de ciertos miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), miembros que luego de meses de negociación y de manifestar su aceptación a mediados del 2018, expresan sus preocupaciones con respecto a la influencia que la formalidad de dicho pacto pueda tener sobre sus políticas migratorias y la potencial promoción al incremento de la migración irregular.

Así lo dejaron en claro los hechos del 10 de diciembre 2018, confirmándose firma formal por parte de solamente 164 miembros que parecen estar alineados con la implementación de un medio de cooperación mundial que permita lidiar con la migración irregular, fuente generadora de consecuencias negativas en materia económica, política y social, para así tomar beneficio de los flujos.

Y a pesar de que se ha hecho hincapié en comunicaciones verbales y escritas presentadas previamente al 10 de diciembre 2018, asegurándose que el pacto no afectaría la soberanía de los estados y que su objetivo general pretende una alianza y cooperación que promueva la migración regulada, el tema es generador de controversias al contrastar la realidad frente a la reactividad, no solo de los representantes de países que hoy día no formalizan su aceptación sino también de los ciudadanos participantes de los miembros que han firmado.

Enmarcando la realidad en las siguientes líneas, cabría cuestionarse como no formar parte de este movimiento de cooperación, considerando que actualmente tenemos un flujo migratorio que va en aumento. Si citamos las cifras del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales (DAES) se confirma el crecimiento paulatino de los desplazamientos en los últimos 45 años (1970-2015). Para el período 2015 se reporta que un 3.3% -243 millones de la población mundial total- son migrantes versus 84 millones o 2.3% reportado para el año 1970 (cifras basadas en datos por estados, citadas en Informe OIM 2018).

FICHA

La autora conduce el segmento ‘Su ventana financiera' en @Estrellaonline

Nombre completo: Laritza del Rosario Lezcano Navarro

Ocupación: Consultora Financiera

Resumen de su carrera: Máster en Inversiones y Finanzas y Diplomado de Economía y Finanzas de la Universidad Queen Mary University of London. Licenciatura en Contabilidad, Banca y Finanzas de la Universidad Santa María La Antigua de Panamá. Experiencia laboral en auditoría comercial, análisis financiero e implementación de análisis cuantitativo.

Y si bien es cierto la población mundial ha aumentado desde el siglo XX, no se puede enmarcar y justificar el crecimiento de flujo solemnemente en base a ese hecho. Hoy en día las personas están mayormente expuestas a una serie de factores que los motiva a establecerse en países extranjeros y escapar de una difícil realidad resultado de violencia, cambios climáticos, pobreza, desigualdad. Como ejemplo tenemos el avance de las caravanas conformadas, en su mayoría, por ciudadanos de los países del Triángulo Norte.

Aunado a los factores que impulsan la búsqueda por una mejor calidad de vida existen riesgos para el migrante irregular, como lo es la inseguridad al emprender un viaje muchas veces en manos de desconocidos que utilizan canales clandestinos, servicios de tráfico, tratas de personas. Así los evidencian las cifras sobre los migrantes desaparecidos, que se incrementan 26% entre los períodos 2015 (6.281) y 2016 (7.927).

Entre estas motivaciones también se origina una razón económica al incentivar la cooperación frente a los flujos migratorios de manera holística. Las cifras demuestran que existe una relación positiva entre la migración y el desarrollo económico, tanto para los países de origen como para los países destino, a pesar de que estos últimos proclaman que la migración es promotora de fuga de capitales. Se estima que el 85% de las ganancias generadas por los migrantes trabajadores se destina a los países en los que residen, siendo la diferencia del 15% el aporte a los países de origen en concepto de remesas, una aportación que fomenta mayor poder adquisitivo de los habitantes de países en desarrollo. Para el año 2016 se reporta una suma de $575 millones en concepto de reserva versus $126 millones en el año 2000. Las cifras indican un incremento de más del triple, a pesar de la disminución de las remesas entre el período 2014-2015 (cifras del BM citadas en el Informe de la OMI).

VENTAJAS Y DESVENTAJAS

Considerándose las motivaciones al llamado de cooperación y alianza, también es importante reconocer que toda buena acción se caracteriza por brindar tanto ventajas como desventajas y el Pacto Global de Migración no escapa de esa realidad. A ejemplo de esta última, las negativas frente a un desplazamiento de personas que para ciertas regiones es difícil controlar, en cuanto a la necesidad de orden, regulación, seguridad, siendo expuestos a olas migratorias que exceden la cantidad de migrantes que reciben otros países regiones, que incluso son menos pobladas en base a habitantes locales.

De acuerdo con las cifras publicadas con respecto a los destinos regionales de migración, para el período 2015 en Europa se recibió un 62% del total de los migrantes a nivel mundial, seguido de América del Norte (22%), África (9%), América Latina y El Caribe (4%), Oceanía (3%) y por último Asia (1.5%). Considerándose a nivel país, Estados Unidos, Alemania, la Federación Rusa, Arabia Saudita y Reino Unido ocupan las cinco primeras posiciones con mayor recepción de migrantes. Por lo tanto, como no esperar cuestionamientos sobre la aceptación formal de lineamientos que podrían conllevar a una mayor desplazamiento de migrantes a aquellos destinos con mayor recepción de flujo.

Dada la complejidad del tema, es más que permisible proyectar un potencial panorama, aunado a que se eleva el escepticismo sobre el nivel de compromiso que podría desencadenarse al formalizarse un acuerdo multilateral que busca tratar un tema sensitivo como el presente en cuestión.

Sin ánimos de desacreditar los beneficios que brinda la alianza y la cooperación mundial en materia de migración y la oportunidad para establecer nuevas vías que permitan elevar la calidad de investigaciones con respecto a la tendencia de los flujos, base para una acción más acertada con probabilidades más exitosas, es fundamental describir los potenciales escenarios que se pueden desarrollar a partir de la formalización de este pacto.

Con las estimaciones de 403 millones de migrantes para el 2050 a nivel mundial, se refuerza aún mas la necesidad de continuar formando un medio de atender los temas en materia de migración pero siempre de manera que se favorezca a tanto a los países de origen y su inmigrantes así como los países de destino y sus ciudadanos.