24 de Feb de 2020

América

EE.UU. abandona pacto de desarme nuclear con Rusia

Washington iniciará hoy su retiro del tratado de Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio (INF). Moscú rechaza la medida y denuncia ‘carrera armamentística'

E stados Unidos comenzará hoy el proceso de retirada del tratado INF con Rusia, destinado a eliminar todos los misiles nucleares y convencionales de rango corto y medio de las dos potencias, en un gesto que aumentó la tensión con Moscú y los temores a una nueva carrera armamentística.

Después de meses de amenazas y negociaciones fallidas con Moscú, la Casa Blanca confirmó que este sábado suspenderá su participación en ese tratado bilateral de 1987, y que dentro de seis meses se retirará formalmente del mismo a no ser que el Gobierno ruso corrija las violaciones que Washington le acusa de cometer.

‘Durante demasiado tiempo, Rusia ha violado con impunidad el Tratado de Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio (INF), desarrollando y desplegando de forma encubierta un sistema prohibido de misiles que es una amenaza directa a nuestros aliados y tropas en el extranjero', dijo ayer el presidente de EE.UU., Donald Trump.

En un comunicado, Trump anunció que su Gobierno comenzará hoy ‘el proceso de retirada del tratado INF, que se completará en seis meses a no ser que Rusia vuelva a cumplir' con lo pactado en el acuerdo ‘mediante la destrucción de todos los misiles, lanzadores y equipos asociados que violan' el arreglo bilateral.

‘Esta es una última oportunidad para Rusia', resumió un alto funcionario estadounidense, que pidió el anonimato, en declaraciones a periodistas.

Desde hace años, Washington y Moscú se acusan mutuamente de violar el tratado firmado durante la Guerra Fría, que les prohíbe fabricar, desplegar o realizar pruebas de misiles de corto alcance (500-1.000 kilómetros) y de medio alcance (1.000-5.500 kilómetros).

‘La violación de Rusia pone a millones de europeos y estadounidenses en un mayor riesgo (...). Es nuestro deber responder', afirmó el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, en una conferencia de prensa.

Trump, que se ha retirado de varios acuerdos internacionales desde que llegó al poder en 2017, aseguró en su comunicado que EE.UU. se niega a ser ‘el único país en el mundo atado unilateralmente a este tratado, ni a ningún otro'.

Si la retirada se hace efectiva, algo que ocurriría a comienzos de agosto, algunos expertos creen que Estados Unidos podría posicionar sistemas de misiles en Europa, mientras que Rusia podría hacer lo mismo en otras zonas geográficas.

‘Desarrollaremos nuestras propias opciones de respuesta militar y trabajaremos con la OTAN y nuestros aliados y socios para negar a Rusia cualquier ventaja militar derivada de su conducta ilegal', advirtió ayer Trump, sin dar más detalles.

Rusia ha alertado de que la suspensión del tratado significa que Washington ‘se libera de cualquier clase de restricción', y el viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, dijo ayer que, ‘en el peor de los escenarios, ahora mismo pueden aparecer en tierra 24 misiles de crucero Tomohawk con cargas nucleares'.

Sin embargo, el alto funcionario estadounidense que habló con la prensa aseguró que Estados Unidos ‘no está en posición de desplegar inmediatamente misiles después de que entre en vigor la retirada'.

‘Llevamos más de 31 años adhiriéndonos escrupulosamente a este tratado. Nos llevará tiempo tomar decisiones sobre qué tipo de capacidades desplegaríamos o probaríamos. Nos queda un tiempo para poder hacer una prueba de vuelo y bastante tiempo para tomar una decisión sobre el despliegue' de un sistema de misiles, señaló.

‘Ahora mismo solo estamos mirando opciones convencionales, no estamos evaluando nada nuclear, eso es otra mentira rusa', agregó el funcionario.

Moscú teme que Estados Unidos abandone también el tratado START-3, que limita el armamento estratégico ofensivo y expira en 2021, pero el citado funcionario aseguró que Washington está ‘comprometido con la implementación' de ese otro pacto, aunque aún no sabe si quiere renovarlo cuando caduque.

En un comunicado, la OTAN hizo responsable a Rusia si el tratado se disuelve, mientras que la alta representante de Política Exterior de la Unión Europea (UE), Federica Mogherini, pidió a los firmantes que negocien para evitar que eso ocurra, porque Europa no quiere ser ‘nunca más un lugar en el que las superpotencias se enfrenten'.

Rusia: EE.UU. no tiene una sola prueba

En tanto, Rusia advirtió ayer a EE.UU. de que se reserva el derecho a tomar medidas de respuesta si Washington abandona dentro de seis meses el primer tratado de desarme nuclear de la Guerra Fría: el INF.

‘Si la Casa Blanca toma una decisión definitiva y abandona el INF, entonces Moscú se reserva el derecho a reaccionar en consecuencia y a tomar medidas de respuesta. Y no hay duda alguna de que así lo haremos', dijo a la televisión pública la portavoz de Exteriores, María Zajárova.

La diplomática subrayó que Washington no ha presentado por el momento ni una sola prueba de que Moscú haya violado el tratado de eliminación de misiles de corto y medio alcance (INF) suscrito por la URSS y EE.UU. en 1987.

‘No han sido capaces de presentar ninguna prueba, aparte de algunos tuits, sobre cómo tuvo lugar la violación. Ni una sola prueba, ni una solo imagen de satélite', insistió la portavoz.

‘Esta partida ya está terminada. Los estadounidenses, por supuesto, desecharán finalmente el tratado. De esa forma, asestarán un revés brutal al todavía vigente sistema de control de armamento y a la no proliferación de armas de destrucción masiva', comentó el viceministro de Exteriores y negociador ruso, Serguéi Riabkov.

‘Ellos, seguramente, han comenzado a jugar con nuestro agotamiento económico a través de una nueva carrera armamentista'.

‘No entienden que hemos sacado una buena lección del pasado', dijo en alusión a la ‘Guerra de las Galaxias', uno de los factores desencadenantes de la desintegración soviética.

El presidente ruso, Vladímir Putin, ha acusado a Washington de aumentar el peligro de una guerra nuclear en el mundo al renunciar a tratados nucleares claves para la seguridad estratégica. Putin abordó este asunto en el Consejo de Seguridad de Rusia.