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14 de Jul de 2020

América

Centroamérica avala protocolo de bioseguridad para conjurar crisis fronteriza

La norma, que será de "obligatorio cumplimiento", dicta que durante el proceso de ingreso y salida del transporte de carga en los países miembros del SICA

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CamiónEFE

Autoridades de Centroamérica aprobaron este jueves un protocolo de bioseguridad para el transporte de carga que esperan que acabe con la crisis en el sector derivada de las fuertes restricciones impuestas por Costa Rica, que este mismo día anuncio que las flexibilizará, en el marco de la pandemia del COVID-19.

El protocolo "establece procedimientos coordinados entre los Estados miembros del Sistema de la Integración Centroamericana (Sica), y viene a complementar aquellas medidas que cada país ya realiza para detener la propagación del coronavirus", dijo el organismo regional.

La norma, que será de "obligatorio cumplimiento", dicta que durante el proceso de ingreso y salida del transporte de carga en los países miembros del SICA se realizará una estricto proceso y gestión sanitaria para la movilización del mismo.

Se realizarán tomas de temperatura y control de síntomas en los puntos de carga y descarga, al igual que a la salida del país, y se expedirá un documento por las autoridades que certifique en el conductor está libre de COVID-19 para continuar con su tránsito.

Frente a casos sospechosos de la enfermedad se deberán pedir asistencia al centro de salud más cercano, se seguirán las indicaciones proporcionadas, y la decisión de continuar o no la ruta será tomada por las autoridades de Salud Pública.

Si el transportista no presenta síntomas de COVID-19, llevará la mercadería a su destino final bajo condiciones como no permanecer en el país más del tiempo máximo estipulado por las autoridades y hacer paradas mínimas con todas las precauciones sanitarias.

Cuando el transportista llegue a su destino final hará la descarga de la mercadería usando el equipo necesario y tomando las precauciones necesarias, y cada país determinará si el transportista realizará el recorrido dentro de su país con o sin escolta o GPS.

LA CRISIS EN LAS FRONTERAS

Tras detectar en un lapso de dos semanas medio centenar de camioneros de diversas nacionalidades con COVID-19, a través de un proceso que generó la aglomeración de más de un millar de unidades en la frontera con Nicaragua, Costa Rica impuso el pasado 18 de mayo fuertes restricciones al transporte de carga internacional que generaron el rechazo de gremios de conductores y de empresarios.

Honduras comenzó a aplicar la reciprocidad a Costa Rica el sábado pasado y le siguió este martes Panamá, cuyo gobierno había alcanzado la semana anterior un acuerdo con el Ejecutivo costarricense que nunca fue aceptado por los transportistas panameños, que mantuvieron cerrada la frontera nueve días.

Nicaragua, criticada por lo que muchos consideran una débil estrategia frente a la pandemia, cerró la frontera el 17 de mayo, cuando ya había filas kilométricas de camiones en condiciones insalubres, incluidos los conductores con COVID-19 a los que Costa Rica negó el paso.

El nicaragüense Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) cifró el miércoles en unos 1.500 transportistas "de todas las nacionalidades" centroamericanas los varados a ambos lados de la frontera entre Nicaragua y Costa Rica, de estos 900 con rumbo sur y 600 con destino norte.

Restringir a 72 horas el tiempo de estadía, obligar a dejar carga en manos de conductores ticos para su distribución en el país, y someter a rastreo la circulación de camioneros extranjeros fueron las medidas ticas que desataron la crisis, y que Costa Rica anunció este jueves que serán suavizadas.

La flexibilización consiste en permitir a los transportistas extranjeros despachar carga en granel, en refrigeración o productos peligrosos directamente a sus clientes, y que todos puedan levantar carga en almacenes fiscales definidos por Costa Rica con un plazo de estadía en el país mayor a las 72 horas que estaban estipuladas.

"Estamos muy contentos por haber logrado una decisión consensuada en la región para implementar medidas de seguridad ante la pandemia", dijo este jueves la ministra costarricense de Comercio Exterior, Dyalá Jiménez, que precisó que el protocolo entrará en vigor en 10 días.

Costa Rica había pedido un protocolo regional de bioseguridad para flexibilizar sus restricciones.