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25 de Oct de 2020

América

Lagoa o Coney Barrett: candidatas de Trump para el Tribunal Supremo

La jueza Amy Coney Barrett y la cubano-estadounidense Bárbara Lagoa son dos de las cinco mujeres que figuran como cantidades al cargo vacante en el Tribunal Supremo

Donald J. Trump
El presidente de EE.UU., Donald  Trump.EFE

Mientras Estados Unidos se prepara para los servicios fúnebres de la jurista Ruth Joan Bader Ginsburg, se presumen nombres sobre quién sustituirá a la jueza, ícono de los derechos de la mujer.

Ginsburg, de 87 años, falleció el pasado viernes de un cáncer de páncreas, en su casa de Washington. Fue jueza de la Corte Suprema de los Estados Unidos desde 1993 hasta 2020. A pocos días de sus honras fúnebres sale a la palestra estadounidense la jueza Amy Coney Barrett y la cubano-estadounidense Bárbara Lagoa, como candidatas a reemplazarla en el banco del Tribunal Supremo.

¿Quién es Amy Coney Barrett?

Profesora de la facultad de Derecho de la Universidad de Notre Dame (Indiana), ex asesora legal en el Tribunal Supremo. Fue nominada al Tribunal de Apelaciones del Séptimo Circuito por el presidente estadounidense Donald Trump el 8 de mayo de 2017 y confirmada por el Senado el 31 de octubre de 2017.

Coney Barrett, conservadora y católica practicante, “inclinaría la balanza de la Corte Suprema durante décadas -el nombramiento es de por vida y tiene 48 años- en los temas que más polarizan a los estadounidenses, especialmente el aborto, un asunto en el que representa la antítesis de Ginsburg, una jueza que se convirtió en un auténtico ícono progresista”, reseña Univisión.

Coney Barrett es madre de siete hijos, junto a su esposo, Jesse M. Barrett, tienen cinco hijos biológicos y adoptaron dos nacidos en Haití.

Su camino profesional no ha sido silencioso. Durante una audiencia sobre la nominación (al Tribunal de Apelaciones del Séptimo Circuito) de Coney Barrett ante el Comité Judicial del Senado, Dianne Feinstein, senadora demócrata, preguntó a Coney Barrett si su fe católica influiría en su toma de decisiones en la corte.

La incógnita de Feinstein tuvo como base un coescrito de Barret (1998) en el que argumentó que los jueces católicos deberían en algunos casos recusarse de los casos de pena de muerte debido a sus objeciones morales a la pena de muerte.

Durante la audiencia Feinstein manifestó a Barret: "el dogma vive ruidosamente dentro de ti, y eso es una preocupación". Feinstein junto a senadores se refirieron al escrito, un artículo de revisión de derecho que Coney Barrett coescribió con un profesor, como estudiante de derecho. Según Coney Barrett, ese "artículo abordaba una cuestión muy concreta" de cómo actuaría un "objetor de conciencia a la pena de muerte que fuera juez de primera instancia si la ley exigía que ese juez dictara una orden de ejecución". En la audiencia, se utilizó el escrito para argumentar que Coney Barrett estaría dispuesta a poner su fe por encima de sus deberes judiciales. Coney Barrett se defendió. "Mi afiliación personal a la iglesia o mis creencias religiosas no influirán en el desempeño de mis deberes como juez", dijo.

Coney Barret es vista por los conservadores como una joven estricta constructivista, en otras palabras, “interpreta la Constitución al pie de la letra con lo que cree que los padres fundadores pretendían al redactarla”, reseña eldiario.es.

Coney Barrett, la mayor de siete hermanos, cinco hermanas y un hermano, fue secretaria del difunto juez Antonin Scalia, juez conservador y amigo íntimo de Ginsburg quien falleció en 2016. Se considera que la joven jurista tiene un estilo similar al de Scalia.

La idea de que la jueza católica sea considerada como posible sucesora de Ginsburg preocupa a los progresistas.

Según fuentes consultadas por Fox News, el presidente estadounidense, se reunió ayer lunes con Coney Barrett para su posible nominación para reemplazar a Bader Ginsburg. Su nombre sale a la palestra como favorito en una lista de cinco mujeres en la que también se encuentra la cubano-estadounidense Bárbara Lagoa.

Bárbara Lagoa

Fue la primera mujer hispana y la primera mujer cubanoamericana en la Corte Suprema de Florida, estado que se ha convertido en un campo de batalla en la campaña presidencial. Su elección para ocupar el banco del Tribunal Supremo podría inyectar o influenciar en el voto.

Antes de que los estadounidenses acudan a las urnas el próximo 3 de noviembre ya se conocerá el nombre del nuevo integrante del Supremo estadounidense.

El presidente de Estados Unidos dijo el lunes que nominará a una nueva juez para el Tribunal Supremo este viernes o sábado, y que ha reducido su lista de candidatas a cinco.

Trump, durante una entrevista telefónica con la cadena Fox News, detalló que esperará a que concluyan los funerales de la juez Bader Ginsburg.

"Creo que será el viernes o el sábado, porque queremos mostrar nuestros respetos. Parece que tendremos servicios (fúnebres) el jueves o el viernes, por lo que tengo entendido, y creo que deberíamos esperar a que acaben, con todo el debido respeto a la juez Ginsburg", afirmó el presidente.

Lagoa, católica practicante, madre de tres hijos, se desempeña como jueza de circuito de la Corte de Apelaciones de estados Unidos para el Undécimo Circuito.

The Whashington Post señala que colegas, amigos y académicos que han seguido la carrera de Lagoa la describen como "tranquila y colegial, con astutos instintos políticos".

De ser nombrada para el Supremo, sería la segunda jueza de ascendencia latina en el alto tribunal. La jueza Sonia Sotomayor se convirtió en la primera representante latina en el Supremo en 2009.

Según la agencia Efe, tanto Lagoa como Coney Barrett se ajustan supuestamente a los criterios que Trump ha asegurado buscar en una juez, con el objetivo de ganarse el favor y los votos de la derecha cristiana: la oposición al aborto y la defensa férrea del derecho a portar armas.