28 de Sep de 2021

América

Johnson condena gritos antisemitas escuchados desde un coche en Londres

La Policía informó de que el coche que aparece en la filmación ha sido identificado y que trata de localizar a sus ocupantes

Primer ministro británico, Boris Johnson
Primer ministro británico, Boris JohnsonEFE

El primer ministro británico, Boris Johnson, condenó este domingo unos insultos antisemitas que unos desconocidos gritaron desde un vehículo en Londres, captados en un un vídeo que ha circulado por las redes sociales.

La Policía informó de que el coche que aparece en la filmación ha sido identificado y que trata de localizar a sus ocupantes.

En las imágenes, al parecer tomadas en el barrio de St John's Wood, en el norte de Londres, donde vive una importante comunidad judía, se puede ver a varios coches con la bandera palestina mientras un hombre pega gritos antisemitas desde un megáfono.

Johnson condenó este incidente desde su cuenta de Twitter al afirmar que "no hay lugar para el antisemitismo en nuestra sociedad", y agregó que "los judíos británicos no deberían tener que soportar este tipo de racismo vergonzoso que hemos visto hoy".

Por su parte, el líder del Partido Laborista, Keir Starmer, en la oposición, calificó el incidente de "totalmente repugnante" y resaltó que "el antisemitismo y el odio no tienen lugar en nuestras calles o en nuestra sociedad. Debe haber consecuencias".

La persona que tomó las imágenes, que pidió mantener el anonimato, admitió a la BBC que sintió miedo de que algo así pueda pasar en el Reino Unido.

Miles de personas marcharon ayer en Londres en solidaridad con los palestinos y en protesta contra los ataques israelíes en Gaza.

La manifestación fue organizada por la Campaña de Solidaridad con Palestina, Amigos de Al-Aqsa, el Foro Palestino en el Reino Unido, la Coalición Parad la Guerra, la campaña para el Desarme Nuclear y la Asociación británica Musulmana.

Con pancartas y banderas palestinas, los manifestantes se congregaron en Hyde Park, desde donde marcharon hacia la embajada de Israel, en el barrio londinense de Kensington, para pedir el fin de la violencia entre israelíes y las milicias palestinas.