20 de Oct de 2021

América

Fuga de talentos

Acnur asegura que más de 5 millones de venezolanos han abandonado de manera forzosa el país.

Lejos de apaciguarse, la fuga de talentos en Venezuela continúa en crecimiento como consecuencia directa de la crisis humanitaria que se padece en el país y que va dejando sin mayores opciones a miles de profesionales.

Como es del conocimiento público, en fechas pasadas el Fondo Monetario Internacional (FMI) aseguró que la crisis en Venezuela seguirá en los últimos años con consecuencias devastadoras para su economía y eso aumentará la enorme migración que se vive desde hace varios años bajo el régimen de Nicolás Maduro.

Por su parte, la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) asegura que más de 5 millones de venezolanos han abandonado de manera forzosa el país. Y para 2023 el FMI prevé que ese número se duplique y alcance los 10 millones, una cifra inédita en el continente.

Otras fuentes, como el portal Hispanopost, presentan números aún más específicos sobre los migrantes de nuestro país y asegura que “Venezuela ha perdido 92 mil científicos, médicos, ingenieros y arquitectos. La emergencia humanitaria ha empujado a emigrar a por lo menos 12 mil profesionales de la ciencia y la tecnología, 30 mil médicos y 50 mil ingenieros y arquitectos en los últimos años”.

“Necesitamos cambiar esta realidad y solo logrando alcanzar esas elecciones creíbles, libres, transparentes es que generaremos desde el cambio político las transformaciones urgentes secretarias”

Sobre este mismo tema, en una reciente entrevista en la publicación “Ciencia al Día”, la expresidenta de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales de Venezuela, Gioconda San Blas, señaló que “el colapso económico es la mayor fuerza que empuja el desplazamiento, junto con una democracia fallida, la persecución política, la conflictividad social y la disminución de la seguridad social”.

Esta es una alerta sobre las dimensiones que sigue cobrando la crisis y podemos asegurar que los profesionales venezolanos se ven obligados a ingeniárselas para sobrevivir, aceptando un segundo trabajo o recurriendo a los ahorros que lograron reunir cuando el país estaba en otras circunstancias, en el mejor de los casos. Reciben sueldos ridículos que no les alcanza para cubrir sus necesidades básicas, en un país además con una hiperinflación galopante, donde la calidad de vida ha sido pulverizada por las nefastas políticas del régimen.

Necesitamos cambiar esta realidad y solo logrando alcanzar esas elecciones creíbles, libres, transparentes es que generaremos desde el cambio político las transformaciones urgentes en lo económico y en lo social. Por eso seguimos exigiendo condiciones, continuamos necesitando el apoyo de la comunidad internacional, y no desistiremos hasta lograr nuestra meta, pues el pueblo venezolano no aguanta más.

Representante de la Asamblea Nacional de Venezuela en Panamá