Temas Especiales

27 de Nov de 2020

Mundo

Surcorea busca apoyo de China

SEÚL. La cumbre trilateral de dos días entre Corea del Sur, Japón y China comenzó ayer marcada por la creciente tensión en la península ...

SEÚL. La cumbre trilateral de dos días entre Corea del Sur, Japón y China comenzó ayer marcada por la creciente tensión en la península coreana y la intención de que Beijing adopte una postura crítica hacia su aliado norcoreano.

El presidente surcoreano, Lee Myung-bak, y el primer ministro japonés, Yukio Hatoyama, mostraron su unidad ante la propuesta surcoreana de llevar el hundimiento del buque surcoreano “Cheonan”, que causó 46 muertes en marzo, al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

PAPEL DE CHINA

Por su parte, China, el principal aliado del régimen de Kim Jong-il, siguió evitando hablar sobre la autoría del hundimiento de “Cheonan”, que una investigación internacional en Corea del Sur atribuyó a un torpedo lanzado en aguas del Mar Amarillo desde un submarino norcoreano.

El ataque, uno de los más graves desde el fin de la Guerra de Corea (1950-53), ha elevado la tensión en la península dividida y ha llevado a Seúl a suspender sus relaciones comerciales con el Norte y prometer que llevará el caso al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, donde el papel de China será vital, ya que dispone de poder de veto.

El primer ministro chino, Wen Jiabao, dijo ayer a su homólogo surcoreano, Chung Un-chan, que “China se opone a cualquier acto que destruya la paz y la estabilidad en la península coreana” y ofreció sus condolencias a las familias de la víctimas del “Cheonan”, informó la agencia Yonhap.

¿CASTIGO A PYONYANG EN LA ONU?

Pese a que Corea del Sur intenta que China aísle a su tradicional aliado norcoreano, Beijing se ha mostrado distante estos días a la espera de revisar los resultados de la investigación sobre el ataque.

Corea del Sur ha iniciado una ofensiva diplomática para poder llevar el caso ante el Consejo de Seguridad de la ONU y conseguir que China adopte una postura que impongan nuevas sanciones al régimen de Kim Jong-il.

Hatoyama prometió ayer que Japón “apoyará a Corea del Sur en el Consejo de Seguridad” para tomar medidas que castiguen al depauperado Corea del Norte con el apoyo de la comunidad internacional. Pese a todo, Corea del Norte volvió ayer a reafirmar su inocencia en el hundimiento.

EL TRATADO DE NO PROLIFERACIÓN

Por su parte, Corea del Sur dio ayer la bienvenida al acuerdo de no proliferación nuclear alcanzado en la conferencia de revisión del Tratado de No Proliferación (TNP) en la ONU y que urge a Norcorea a abandonar su arsenal atómico.

La conferencia de revisión del TNP concluyó con un acuerdo que impulsa el desarme nuclear tras años de estancamiento y pide a Pyongyang que satisfaga sus compromisos de desnuclearización de los acuerdos de las conversaciones a seis bandas, en las que participan las dos Coreas, China, EEUU, Japón y Rusia.

Asimismo, urge al completo y verificable abandono de toda arma nuclear y de los existentes programas nucleares de Corea del Norte.

El comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores surcoreano asegura que el acuerdo de Naciones Unidas “reafirma que Norcorea no será reconocido como un estado nuclear bajo ninguna circunstancia”.

Corea del Norte se retiró en 2003 del Tratado de No Proliferación y desde entonces ha realizado dos pruebas nucleares, en 2006 y 2009. Además, el régimen de Kim abandonó las conversaciones a seis bandas para su desnuclearización en diciembre de 2008. El documento aprobado por la ONU el viernes fue adoptado por consenso por los 189 signatarios del tratado y compromete a las cinco potencias nucleares, China, Rusia, EEUU, Francia y Reino Unido a “acelerar” la reducción de sus arsenales y disminuir la importancia de estas armas estratégicas en sus doctrinas militares.