09 de Dic de 2021

Mundo

Ocho rehenes pierden sus vidas

MANILA. El ex oficial de policía que mantuvo ayer secuestradas a 25 personas en un autobús turístico en Manila durante más de doce horas...

MANILA. El ex oficial de policía que mantuvo ayer secuestradas a 25 personas en un autobús turístico en Manila durante más de doce horas murió tras un tiroteo con las fuerzas de seguridad filipinas, informaron fuentes policiales.

El líder hongkonés Donald Tsang dijo que ocho residentes de Hong Kong murieron tras el secuestro, dos están gravemente heridos y seis más permanecen hospitalizados.

Al calificar el incidente como una ‘gran tragedia’, también expresó algo de decepción por el manejo de la situación por parte de las autoridades filipinas. ‘La forma en que fue manejado, particularmente el resultado, lo encuentro decepcionante’, declaró Tsang.

La operación de rescate obligó a las fuerzas de seguridad filipinas a actuar con mucha violencia dada la gravedad del secuestro. El psicópata enfureció y amenazó con matar a rehenes si las fuerzas de seguridad no se alejaban. Por su parte, el ex policía abrió fuego con su fusil ametrallador M-16 cuando los miembros de las fuerzas de seguridad llevaron a cabo el primer intento de penetrar en el vehículo, ubicado cerca de la plaza Rizal, uno de los lugares más visitados de la capital filipina. Luego, cerca de una veintena de agentes se situaron a ambos lados del vehículo y a mazazos rompieron la luneta delantera al mismo tiempo que trataban de forzar las puertas. Al fin, cuando estos lograron entrar en el vehículo, se produjo el tiroteo y el secuestrador murió de un tiro en la cabeza. Lo único que se veía era una gran nube de humo que cubría el lugar de los hechos, quizá se trataba de una granada lanzada por la policía.

EL SECUESTRADOR

La Policía identificó al sospechoso como Rolando Mendoza, un antiguo inspector con el grado de capitán que fue apartado del cuerpo en 2008 tras verse implicado en un turbio asunto de robo, extorsión y tráfico de drogas.

Mendoza exigía que se le absolviera de los cargos que pesan contra él y ser readmitido en el cuerpo, del que le quedaba sólo un año para jubilarse. Según los datos policiales, el inspector Mendoza fue expulsado definitivamente del cuerpo el pasado enero junto a otros cuatro agentes por la Defensora del Pueblo de Filipinas.

Mendoza extorsionó hace dos años a un ciudadano filipino, Christian Kalaw, al que exigió 20.000 pesos (unos 444 dólares) por permitirle aparcar en un lugar prohibido, conducir sin licencia y consumo de drogas. El ex oficial y otros tres agentes obligaron a Kalaw a tragarse un sobre lleno de metanfetamina hidroclórida, una droga alucinógena.