Temas Especiales

08 de Apr de 2020

Mundo

Primer ministro abandona su silla

KIEV. El presidente ucraniano, Viktor Yanukovich, aceptó la dimisión del primer ministro, Mikola Azarov, y de su gobierno ayer, cuando e...

KIEV. El presidente ucraniano, Viktor Yanukovich, aceptó la dimisión del primer ministro, Mikola Azarov, y de su gobierno ayer, cuando el Parlamento derogó una leyes antimanifestaciones, en un intento por resolver la crisis en el país, sobre el que Rusia y la UE debatían en una cumbre en Bruselas.

‘Acepto la dimisión de Mikola Azarov y, como consecuencia, la dimisión de todo el Gobierno ucraniano’, declaró. No obstante, Yanukovich le pidió a Azarov que siga en funciones hasta la formación del nuevo gobierno.

Por su parte, el derrotado Azarov ofreció su renuncia para alentar lo que calificó de ‘acuerdo sociopolítico’.

La oposición acusó a Azarov de mal manejo de la economía y condonar corrupción, y se ha burlado del ruso parlante por su pobre dominio del ucraniano. Como jefe del gabinete, Azarov fue considerado responsable por el uso de la fuerza por la policía.

Por tanto, las dos medidas son concesiones significativas a los manifestantes que han ocupado la plaza central de la capital por dos meses y chocado esporádicamente con la policía en los últimos 10 días.

Arseniy Yatsenyuk, un legislador que es una de las principales figuras de la oposición, elogió la decisión del parlamento. ‘Hemos repelido todas las leyes contra las que se alzó el país’, dijo.

‘Estamos seguros de que la lucha continuará’, dijo a periodistas el boxeador convertido en político, Vitaly Klitschko. ‘Hemos dado sólo un paso, aún no lo hemos arreglado todo’, expresó. Éste también añadió que los diputados de la oposición presionarán ahora para conseguir una amnistía para los activistas detenidos por la policía durante las protestas.

No obstante, persisten asuntos claves sin resolver como la exigencia opositora de que renuncie el presidente Yanukovich y se realicen elecciones.

Por último, las calles de Kiev estaban tranquilas el martes tras días de enfrentamientos. Sin embargo, seguían en su lugar las altas barricadas erigidas por los manifestantes con sacos de arena que dividen claramente la ciudad entre las zonas controladas por los opositores y las de las fuerzas de seguridad.