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01 de Jun de 2020

Mundo

Exjefe de Impregilo dice que fue presionado para hacer un hospital en Panamá

El expresidente de la empresa italiana Impregilo Massimo Ponzellini admitió hoy haber recibido presiones

Exjefe de Impregilo dice que fue presionado para hacer un hospital en Panamá
Valter Lavítola al momento de su captura.

El expresidente de la empresa italiana Impregilo Massimo Ponzellini admitió hoy haber recibido presiones para financiar la construcción de un hospital en Panamá por medio de una llamada del entonces primer ministro italiano, Silvio Berlusconi.

Berlusconi, a su vez, había sido contactado desde Panamá por el exdirector del diario italiano "Avanti" Valter Lavitola, según el testimonio de Ponzellini durante la audiencia que se celebró hoy en el Tribunal de Nápoles (sur de Italia), que acoge desde el pasado 8 de abril este proceso por corrupción internacional.

El propio Berlusconi confirmó la llamada de Lavitola en una grabación escuchada en la audiencia.

El único imputado en este proceso es Lavitola y en la audiencia de hoy, a la que asistió Efe, también declaró el exconsejero delegado de Impregilo Adalberto Rubegni.

La Fiscalía napolitana, representada por los fiscales Vincenzo Piscitelli y Henry John Woodcock, solicitó la reproducción de dos interceptaciones telefónicas del 2 y el 3 de agosto de 2011.

La primera es una conversación entre Ponzellini, quien la calificó de "amenazadora", y Berlusconi, en la que éste le decía que Lavitola le había llamado en seis ocasiones desde Panamá para instar a Impregilo a financiar los 22 millones de euros que costaba un hospital pediátrico.

En su reproducción, se pudo escuchar cómo Berlusconi llamó a Ponzellini para animarle a llegar a un acuerdo con Panamá sobre la financiación de un hospital en Veraguas (centro), o de lo contrario el presidente panameño, Ricardo Martinelli, criticaría públicamente los trabajos que Impregilo estaba realizando en el Canal dePanamá, lo que causaría la caída de sus acciones en Bolsa.

Según la acusación, si no financiaba la obra -prometida por Berlusconi durante una visita oficial a Panamá en 2010-, Impregilo pondría en riesgo futuras licitaciones en el Estado centroamericano.

Ponzellini dijo al tribunal milanés que, durante las negociaciones para la construcción del metro de la capital panameña, obra por la que concursó Impregilo, la compañía italiana fue animada a hacer algo "agradable" por el Estado centroamericano.

Finalmente, la construcción del metro no recayó en la compañía italiana por lo que, según Ponzellini, no sintieron "la obligación moral" de financiar el hospital.

La segunda conversación reproducida en la audiencia, entre Ponzellini y Rubegni, es consecuencia de la primera y en ella el entonces presidente de Impregilo trasladaba al consejero delegado el mensaje "amenazador" recibido de Berlusconi.

En relación con esta conversación, Rubegni recordó hoy, ante las preguntas de la Fiscalía sobre las hipotéticas presiones del presidente Martinelli, que el consorcio que opera en el canal interoceánico está compuesto por varias empresas, entre ellas la española Sacyr Vallehermoso.

Por esta razón, si Martinelli pretendía perjudicar a Impregilo, según Rubegni, lo haría también con las otras empresas del Grupo Unidos por el Canal.

La Justicia italiana continuará este proceso el próximo jueves, cuando está previsto que declare Berlusconi, según afirmó hoy la jueza instructora, Giovanna Ceppaluni.

La declaración de Lavitola fue fijada para el próximo 10 de julio.