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28 de Jan de 2021

Mundo

Los estertores islamistas

La irrupción sorpresiva del Estado Islámico es un hecho que confirma que el fenómeno ha llegado para quedarse en la Europa contemporánea

El islamismo extremista, violento y radical está en ascenso y Europa pudiera haberse convertido en su objetivo. El feroz atentado contra el semanario satírico francés Charlie Hebdo, que ha dejado 12 muertos y once heridos graves, lejos de acallar el mensaje (la sátira como elemento de expresión y el humor como herramienta de prensa) ha fortalecido el rol de la caricatura para cuestionar todos los poderes fácticos especialmente. ‘Fusiles contra lápices’ editorializó el diario colombiano El Espectador , una frase que resume el drama de la barbarie.

Los crímenes de los terroristas contra los periodistas en París han vuelto a abrir necesariamente el debate, no sólo en Francia sino también internacionalmente, sobre el papel que juegan los extremismos religiosos en el presente siglo. Estos ataques extremistas suelen suceder contra objetivos ‘símbolos’ o sitios comunes como escuelas, sedes diplomáticas, infraestructuras críticas, etcétera, pues, la raíz de fondo del atentado terrorista contra Charlie Hebdo sigue siendo la cuestión religiosa, el rol del Estado secular y la supervivencia de expresiones casi tribales del islam al mismo tiempo. El suceso es muy reciente para colocarlo en justa perspectiva, no obstante el problema tiene décadas de estar dando señales inequívocas de que debe ser atendido más allá del tema de seguridad internacional. La irrupción sorpresiva del Estado Islámico es un hecho que confirma que el fenómeno ha llegado para quedarse en la Europa contemporánea. El terrorismo religioso es un fenómeno global que está creciendo y adoptando expresiones políticas, en cuanto a que son capaces, mediante el terror, de cambiar desde fronteras hasta producir una ‘parálisis’ política en muchas naciones, en varios continentes y regiones geográficas. Tan solo ayer, jueves, la milicia terrorista islamista Boko Haram (Nigeria) asesinó a cientos de personas al noroeste del país. Muertes que quedan en la penumbra del discurso nebuloso del Consejo de Seguridad. Las noticias están en pleno desarrollo, pero hay que advertir que justo en medio de la multiplicación de conflictos en Oriente Medio, entre intereses occidentales y las diversas culturas que representan la región, se corre el riesgo -mediante la política del miedo de una Marie Le Pen- de estigmatizar a todos los musulmanes.