08 de Dic de 2022

Mundo

Tres atentados suicidas dejan 142 muertos en Saná

Los ataques, que fueron reivindicados por el grupo yihadista Estado Islámico, se produjeron contra dos mezquitas en la capital yemení.

Tres atentados suicidas contra dos mezquitas de la capital de Yemen, Saná, dejaron un saldo de 142 muertos, según informó la agencia AFP. Los ataques fueron reivindicados por el grupo yihadista Estado Islámico (EI).

Las autoridades contabilizron al menos 351 personas heridas en estos ataques, los más sangrientos desde que las milicias chiitas hutíes se hicieran con el control de la capital a principios de enero en medio del caos propiciado por las milicias chiitas de los hutíes y los yihadistas sunitas de Al Qaida, dos grupos hostiles al poder del presidente Abdo Rabo Mansur Hadi.

El Estado Islámico reivindicó los atentados a través de un comunicado publicado en internet, firmado por la ‘provincia de Saná’ del grupo radical yihadista, en el que amenazaban con realizar más ataques contra los rebeldes hutíes.

Durante el rezo semanal del mediodía, un kamikaze se hizo explotar en la mezquita Badr, en el sur de Saná, seguido de otro en la entrada de este mismo templo al tiempo que los fieles huían, según indicaron testigos.

Un tercer kamikaze se hizo explotar en una mezquita en el norte de la capital.

CONDENA DE LA ONU

El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, condenó los atentados terroristas perpetrados en la capital de Yemen y en la ciudad de Saada y exigió un cese inmediato de las hostilidades a todas las partes del conflicto en el país.

‘Todas las partes deben adherirse a sus compromisos para resolver sus diferencias por la vía pacífica’, dijo Ban en un comunicado emitido por su portavoz, en el que llamó a las distintas facciones a negociar de buena fe dentro del proceso impulsado por las Naciones Unidas.

La agencia Efe indicó que Yemen está sumido en un profundo conflicto político, agravado desde que el presidente Abdo Rabu Mansur Hadi se retractara el mes pasado de su anterior dimisión y anunciara que continuaba siendo el presidente legítimo del país, en oposición a lo dictado por el movimiento chií rebelde de los hutíes.