La Estrella de Panamá
Panamá,25º

22 de Oct de 2019

Mundo

El abogado de Salah Abdeslam pide que se anule su juicio por defecto de forma

La justicia belga considera que Abdeslam y Sofien Ayari, son coautores de un intento de homicidio con carácter terrorista

El abogado de Salah Abdeslam, único terrorista que sobrevivió a los ataques yihadistas de París del 13 de noviembre de 2015, pidió hoy al Tribunal Correccional de Bruselas que declare nulo por defecto de forma el juicio contra su cliente por su presunta implicación en un tiroteo con la Policía.

En ausencia de Abdeslam, que el lunes asistió a la audiencia pero que decidió no regresar hoy, fue su abogado, Sven Mary, quien se encargó del alegato de la defensa.

La Fiscalía ha solicitado 20 años de cárcel para Abdeslam, francés de origen marroquí, de 28 años, y para su supuesto cómplice, el tunecino Sofien Ayari, de 24 años, a quienes considera coautores de un intento de homicidio con carácter terrorista, al herir a tres policías con fusiles de asalto el 15 de marzo de 2016.

Para exculpar a su cliente, Mary argumentó que un juez instructor de lengua flamenca redactó una ordenanza en francés cuando, según su interpretación de la ley, debería de haberlo hecho en flamenco.

"A nuestros colegas franceses les va costar entenderlo porque es una historia belgo-belga", ironizó el abogado, que también adujo problemas de jurisdicción en el caso y sostuvo que el tiroteo no debe considerarse como "acto terrorista".

El abogado de Abdeslam recordó que en la vista del pasado lunes su cliente dijo que no tenía miedo del tribunal, porque el único que puede juzgarle es Alá.

"De alguna manera, Abdeslam es un estoico", que atribuye esta "fatalidad" a la voluntad de su dios y acepta "el destino" que le corresponda, dijo.

Por su parte, Ayari sí que asistió a la vista pero ejerció su derecho a declarar por medio de sus abogados.

Los letrados señalaron que no existen pruebas que le señalen como autor material de los disparos, como cree la Fiscalía, si bien entiende que no importa quién apretó el gatillo porque les considera "coautores" del delito a ambos.

Los letrados de Ayari, excombatiente del Estado Islámico (EI) en Siria, también indicaron que no existió premeditación en el tiroteo porque la decisión de disparar contra los agentes se improvisó cuando los policías entraron en el apartamento.

El Ministerio Público, en cambio, considera que todas las operaciones de ese grupúsculo yihadista con base en Bruselas estaban premeditadas y tenían por objetivo "sembrar el terror" y "desestabilizar al país".

El tiroteo se produjo en un apartamento del barrio bruselense de Forest donde estaba huido Abdeslam, entonces el criminal más buscado de Europa por su implicación en los atentados de París del 13 de noviembre de 2015, en los que 132 personas fueron asesinadas.

La Policía asaltó la vivienda tras recibir el aviso de que allí residían varios sospechosos, que resultaron ser los dos acusados y el argelino Mohamed Belkaid, de 35 años, que fue abatido en la refriega.

Los tres ocupantes respondieron a la llegada de los policías belgas y franceses abriendo fuego con dos fusiles de asalto. Belkaid, herido, se quedó en el piso atrincherado hasta que fue muerto por un tirador de élite, mientras que Abdeslam y Ayari escaparon por un patio interior.

Tres días más tarde, las fuerzas de seguridad les capturaron en Molenbeek, un barrio desfavorecido de Bruselas en el que se criaron varios de los miembros de ese grupo de terroristas que actuaba en nombre del EI.

Cuatro días después del arresto, otros presuntos islamistas de la misma célula mataron a 32 personas en sendos ataques contra el aeropuerto de Zaventen y el metro de la capital belga.

La próxima sesión del juicio, que se celebra en el Palacio de Justicia de Bruselas, bajo un fuerte dispositivo policial y militar, tendrá lugar el próximo 29 de marzo, cuando el tribunal escuchará a la asociación de víctimas V-Europe, que se constituyó como acusación particular.

Abdeslam es, además, el principal encausado en el macrojuicio sobre los atentados de París que eventualmente se celebrará en Francia, donde se encuentra encarcelado.

Los investigadores le atribuyen un papel clave en la logística de esos ataques y le sitúan en uno de los vehículos que los terroristas usaron aquella noche para disparar indiscriminadamente contra terrazas de bares y restaurantes en el centro de París.

Salah Abdeslam tenía previsto inmolarse a continuación en un lugar público, como hizo su hermano Brahim Abdeslam en un concurrido café, pero aparentemente su cinturón explosivo falló y escapó a Bruselas.