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16 de Jan de 2020

Mundo

Empresas europeas en China piden más transparencia en Nuevas Rutas de la Seda

Las empresas europeas en China, que siguen compitiendo con compañías estatales en unas condiciones "limitadas y selectivas".

Camión
Un camión mientras descarga un contenedor en el puerto de Qingdao (China).Wu Hong | EFE

Las empresas europeas en China reclaman en un informe publicado hoy más transparencia para poder participar en la iniciativa de las Nuevas Rutas de la Seda, impulsada por Pekín, en la que les resulta difícil competir contra las compañías estatales debido al apoyo que les presta el Ejecutivo chino.

El dossier, titulado 'La ruta menos transitada' en alusión al nombre chino de la iniciativa (La Franja y La Ruta), habla de una "grave falta de acceso" para las empresas extranjeras, algo que choca con la imagen impulsada por Pekín de un proyecto global que hace las veces de adalid del multilateralismo.

El presidente de la Cámara, Jörg Wuttke, aseguró durante la presentación del informe que el concepto de las Nuevas Rutas es "'Chinacéntrico': China firma tratos bilaterales y memorandos (con diferentes países). No es un enfoque multilateral en el que todos tienen la misma voz".

La realidad, según el documento, es que la situación es la misma que antes de la concepción de las Nuevas Rutas para las empresas europeas en China, que siguen compitiendo con compañías estatales en unas condiciones "limitadas y selectivas".

De las 132 empresas que participaron en la encuesta, tan solo 20 se presentaron a la licitación de proyectos de las Nuevas Rutas de la Seda, y de ellas, tan solo dos descubrieron la posibilidad a través de una licitación pública, mientras que en la mayoría de ocasiones fueron las empresas chinas o directamente el Gobierno los que las invitaron a tomar parte.

De hecho, entre las trabas descritas por la Cámara, destaca la imposibilidad para muchas empresas europeas de conseguir información sobre las licitaciones de los proyectos, que "raramente son transparentes".

Este fenómeno provoca que sean las empresas estatales las que ganan "predominantemente" esos contratos.

Asimismo, la coordinación entre las firmas públicas y el ente regulador chino hace posible que puedan ocupar toda la cadena productiva, incluyendo la financiación y los servicios posteriores a la finalización del proyecto: un 40 % de los participantes asegura que ve cómo estas compañías muestran una "integración vertical" en los proyectos de las Nuevas Rutas.

"Es difícil competir contra empresas financiadas por el Estado. No queremos favores, solo un proceso competitivo. Pedimos transparencia en las licitaciones. Está claro que las empresas europeas son competitivas, pero el problema es la naturaleza cerrada" de las Nuevas Rutas, afirmó Wuttke.

El jefe de la Cámara prosiguió con un ejemplo: "es como si te invitan a subirte al tren de las Nuevas Rutas de la Seda, pero ya están todos los asientos vendidos o quizá solo queda uno porque se había abierto preventa para las empresas chinas".

La dificultad para participar del plan estrella impulsado desde 2013 por el presidente chino, Xi Jinping, es mayor aún para las tecnológicas europeas, a las que, según el informe, Pekín dificulta la obtención de las licencias necesarias, por lo que las firmas chinas del sector disfrutan de una "gran ventaja" no solo en el mercado nacional sino también en terceros países.

Y es que, al carecer de los permisos para operar en China, un posible comprador extranjero tendrá que comparar entre una tecnológica europea que puede ofrecer servicios en cuatro quintas partes del mundo y una china que puede hacerlo a nivel global.

Para atajar estos problemas, la Cámara reclama a Bruselas que se plantee no solamente cómo proteger el mercado comunitario de las "distorsiones que emanan China y sus Nuevas Rutas de la Seda" sino también cómo enfrentarse de manera justa a esta competición que consideran descompensada en terceros países.

Una de las propuestas que el informe hace a la UE es que aplique a las compañías chinas que entren en el mercado europeo las mismas restricciones a las que se enfrentan las europeas en China, "con la intención de incentivar la reciprocidad positiva".

Por último, el dossier reclama al bloque regional que retome el desarrollo de su estrategia de conexión con Asia: "con socios como Japón ya a bordo y otros muchos países parecidos que podrían sumarse, tiene el potencial para conseguir los recursos, conocimientos y compañías necesarias para convertirse tanto en una estrategia complementaria como en una alternativa verdaderamente competitiva a las Nuevas Rutas de la Seda".