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06 de Jun de 2020

Mundo

GNA asegura haber derribado un dron de Emiratos Árabes Unidos

La información no ha sido confirmada ni desmentido por las fuerzas del mariscal (LNA), que desde hace un año mantienen un férreo asedio a la capital libia

Gran Bretaña advierte a los que recibieron drones de regalo
Ilustrativa.

Las fuerzas afines al Gobierno de Acuerdo Nacional sostenido por la ONU en Trípoli (GNA) aseguraron hoy que lograron derribar un dron de Emiratos Árabes Unidos que combatía a favor de las fuerzas rivales bajo el mando del general del mariscal Jalifa Haftar, tutor del Ejecutivo no reconocido en el este de Libia y hombre fuerte del país.

Según el portavoz de las fuerzas del GNA, Muhammad Qanunu, el aparato fue derribado cuando sobrevolaba la zona de Abu Qurain, una estratégica aldea situada a medio camino entre la localidad de Sirte y la poderosa ciudad-estado de Misrata, aliada del GNA.

El dron, un "Wing Loong de fabricación china equipado con misiles guiados, "pertenecía a Emiratos Árabes Unidos, país que apoyan la general rebelde Hafter y su milicia terrorista", afirmó.

La información no ha sido confirmada ni desmentido por las fuerzas del mariscal (LNA), que desde hace un año mantienen un férreo asedio a la capital libia.

Desde entonces, la larga guerra civil ha devenido en el primer conflicto multinacional totalmente privatizado de la historia contemporánea, dominado por el pulso entre Rusia y Turquía y librado por decenas de milicias locales y grupos de mercenarios extranjeros.

El controvertido oficial, que domina la mayor parte de los recursos energéticos, cuenta con el apoyo militar de Arabia Saudí, Jordania, Egipto y Emiratos Árabes Unidos, que le proven de armas pese al embargo decretado por la ONU en 2011, y de Rusia, que le ha facilitado mercenarios experimentados en conflictos como Ucrania y Siria.

Además recibe el respaldo político de Francia y Estados Unidos

Lider militar del este de Libia, el mariscal logró en febrero del pasado año extender su dominio en el sur y asegurar el control del estratégico golfo de Sirte, joya de la industria petrolera libia, y su objetivo actual quebrar la resistencia de la poderosa ciudad-estado de Misrata y arrebatarle la capital al GNA, sostenida políticamente por la ONU y militarmente por Turquía.

Desde principios de año, Ankara ha enviado soldados a Libia pero también cerca de 6.000 mercenarios libios, reclutados entre grupos de oposición a Bachar al Asad y prisioneros de guerra kurdos.

Desde entonces los combates se suceden a diario en las localidades de la periferia sur de Trípoli y del antiguo aeropuerto internacional, clave para la conquista de la ciudad, y en las carreteras que unen Misrata con la capital, y la localidad costera de Sirte y el oasis de Jufrah, cuartel avanzado de las tropas de Hafter (LNA).

Enfrentamientos que han segado la vida de cerca de más de 1.000 personas, causado alrededor de 17.000 heridos y obligado a más de 200.000 ciudadanos a abandonar sus hogares y a devenir en desplazados internos.

En los combate de hoy, un civil murió al impactar varios proyectiles sobre un edificio y un automóvil en la localidad de Gibbs, próxima a la capital, informaron fuentes de Seguridad en Trípoli.