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05 de Jul de 2020

Mundo

Italia, atenta a los contagios ante el efecto de la desescalada

Un día después de entrar en vigor la llamada 'fase dos' de la emergencia, que ha supuesto la vuelta al trabajo de 4,5 millones de personas, los datos siguen mostrando una contención en el crecimiento de contagios

El tráfico en la capital ha aumentado palpablemente desde este lunes.EFE

Italia sigue bajando lentamente la curva de contagios por el coronavirus, pero observa atentamente si la reanudación parcial de la actividad y el alivio del confinamiento desde esta semana no provocan un cambio de tendencia que frene la recuperación.

“Ahora debemos controlar los efectos de este reinicio para proceder lo antes posible con la reapertura de las actividades económicas restantes, siempre en condiciones de máxima seguridad”, señaló hoy el primer ministro, Giuseppe Conte.

Un día después de entrar en vigor la llamada “fase dos” de la emergencia, que ha supuesto la vuelta al trabajo de 4,5 millones de personas en la industria, la construcción y el comercio al por mayor, los datos siguen mostrando una contención en el crecimiento de contagios, con una tasa que se mantiene por debajo de 1, es decir, que cada persona positiva contagia a menos de otra persona.

El último día se han registrado 1.,75 nuevos casos totales, una cifra que desciende cada día, y ya son más de 213,000 desde que se detectó el virus el 21 de febrero, según los datos de hoy de Protección Civil.

Pero los fallecimientos han repuntado ligeramente y han vuelto a superar la barrera de 200, con 236 hoy tras dos jornadas por debajo, y alcanzan ya los 29,315.

En la región más golpeada por la epidemia, Lombardía, que registra casi la mitad de todos los fallecidos, la tasa de contagios ha caído al 0,75, por debajo de la media nacional del 0,80, como destacó el vicepresidente regional, Fabrizio Sala.

Desde que este lunes comenzara la nueva fase de liberación parcial después de casi dos meses de confinamiento estricto, la vida ha vuelto a las calles de las ciudades, desiertas las últimas semanas, y la gente se ha lanzado a disfrutar del buen tiempo ahora que ya está permitido pasear, visitar a familiares o hacer deporte más lejos del domicilio, casi todos con mascarillas.

En Roma y otras ciudades, numerosos cafés, bares o heladerías –que aún no pueden funcionar normalmente– aprovechan el resquicio del “para llevar” sirviendo cafés y otras bebidas en vasos de cartón que deben consumirse fuera del local.

El tráfico en la capital ha aumentado palpablemente desde ayer, pero en el centro no se ven aglomeraciones de personas, un claro signo de que el casco histórico romano estaba poblado fundamentalmente por turistas.

El primer ministro, Giuseppe Conte, se muestra satisfecho por la respuesta de los italianos, aunque advierte que “el camino aún es largo”.

“Más allá de episodios individuales y situaciones aisladas, hemos encontrado un comportamiento muy responsable por parte de los italianos. La respuesta de los ciudadanos confirma que está a la altura de las dificultades del momento”, afirmó en una entrevista hoy al medio digital Affaritaliani.it.

“Los viajes en transporte público y el regreso al trabajo de millones de personas se realizan sin inconvenientes excesivos. Es un primer paso alentador, pero no olvidemos que el camino es largo y que nunca debemos bajar la guardia”, añadió.