28 de Nov de 2021

Mundo

Los talibán prohíben el uso de divisas extranjeras en Afganistán y advierten con "acciones legales"

Aquellos que contravengan la nueva norma se enfrentarán a "acciones legales", ha advertido Mujahid

Talibanes en Afganistán
Talibanes en AfganistánEFE

Los talibán han anunciado este martes la prohibición "estricta" de utilizar divisas extranjeras en Afganistán, ya que la situación económica y los intereses nacionales así lo requieren, y han advertido con "acciones legales" contra aquellos que contravengan esta nueva orden.

El portavoz de los talibán, Zabihulá Mujahid, ha justificado la decisión por la situación económica que arrastra el país, con sus activos en el extranjero bloqueados a la espera de que el grupo islamista dé verdaderas muestras en favor de un gobierno inclusivo y con respeto a las libertades fundamentales, sobre todo las de mujeres y niñas.

"La situación económica y los intereses nacionales del país requieren que todos los afganos utilicen la moneda local en todas las transacciones", ha exigido Mujahid, quien ha advertido a "todos los ciudadanos, comerciantes y hombres de negocios (...) abstenerse estrictamente de utilizar divisas extranjeras".

Aquellos que contravengan la nueva norma se enfrentarán a "acciones legales", ha advertido Mujahid. "El uso de moneda extranjera tiene un impacto negativo en la economía del país y perjudica a todos", ha dicho el portavoz de los talibán.

En paralelo, el Banco Central de Afganistán ha lanzado un decreto que prohíbe la entrega de remesas en divisas que no sean la local, el afgani, en un intento por hacer acopio de dólares, ya que la escasez de los mismos está dañando la economía del país, que ha dejado de percibir financiación de las instituciones internacionales desde la toma del poder definitivo de los islamistas en agosto.

La salida definitiva de Estados Unidos de Afganistán también supuso la congelación de los cerca de 9.000 de millones de activos con los que el Banco Central de Afganistán cuenta con el exterior, y de la financiación del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que suponía casi el 75 por ciento del gasto público del anterior gobierno afgano.