Para Juan Camilo Nariño, presidente de la Asociación Colombiana de Minería (ACM), “una de las mayores restricciones que hoy hay para cumplir los acuerdos...
- 04/08/2014 02:00
Entre las alternativas existentes al dólar de EEUU, la que resulta actualmente más interesante es el dólar de Hong Kong, escribe la revista Forbes . Según el medio, el dólar de Hong Kong está rígidamente vinculado al estadounidense, por lo que no ha variado en 30 años y casi carece de riesgos monetarios. Explican estos analistas que ante los problemas políticos y las sanciones económicas a Rusia, las empresas de ese país recurren cada vez más a esta moneda.
La importancia de Hong Kong para la economía internacional radica en que es un centro vital para las transacciones comerciales del yuan chino, que podría remplazar al dólar de EEUU como moneda de reserva mundial. China ya está trabajando en una política de transferencia de pagos de exportación e importación (incluyendo la compra de energía) del dólar estadounidense al yuan chino. Además, por volumen de uso en la financiación del comercio internacional, el yuan ya ha superado al euro, señala Forbes.
La vigencia del tema tratado por Forbes estriba en los eventos financieros que vienen ocurriendo y que están sugiriendo otras vías ante los crecientes problemas políticos, militares y comerciales que evidencian cambios mundiales. Las sanciones a Rusia solo aceleran el fenómeno. Pero no hay que olvidar casos mucho más recientes como el de Argentina, al borde del abismo financiero, al quedar 529 millones de dólares de su presupuesto literalmente atrapados en un banco de Nueva York, por las razones jurídicas de los fondos ‘buitre’. No obstante, el fenómeno que se ve venir ya fue advertido en la región, hace unas pocas semanas, durante la reunión cumbre de los líderes de los BRICS, en Brasil. Allí se habló de analizar a fondo el tema de trabajar y mantener un fondo de reserva alternativo, y crear entidades distintas al FMI y Banco Mundial también.
En el portal china.com, un artículo señalaba que muchas de las acciones de occidente, especialmente de Estados Unidos y la UE, están encaminadas en el fondo a frenar el ímpetu de China y su papel en los BRICS, entre los que se encuentra Rusia. La geopolítica se hace sentir en las monedas de cambio internacional.