Familiares de los presos políticos en Venezuela señalaron que las autoridades han abandonado a estos detenidos tras el doble terremoto de magnitud del...
- 09/07/2026 15:08
Encuentra más de nuestra cobertura en los resultados de búsqueda.
Agrega La Estrella en Google ↗️El representante permanente de Panamá en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU), Eloy Alfaro de Alba, lideró una conferencia de prensa de alto nivel en la que se denunció un incremento crítico y alarmante en los crímenes de violencia sexual en zonas de conflicto bélico.
Este evento se realizó en representación de los Estados signatarios de los Compromisos Compartidos sobre Mujeres, Paz y Seguridad del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, junto a delegación de Panamá.
La declaración, emitida en el marco del debate abierto anual sobre esta materia, contó con el respaldo explícito de naciones, como Colombia, Dinamarca, Francia, Grecia, Letonia, Liberia y el Reino Unido.
Durante la comparecencia, el bloque internacional reafirmó su total apoyo al mandato de Pramila Patten, representante especial del secretario general de la ONU sobre la Violencia Sexual en los Conflictos, exigiendo que se le doten de los recursos financieros y operativos necesarios para mantener informes confiables pese a la crisis presupuestaria de la organización.
Los registros verificados por Naciones Unidas muestran que los crímenes de violencia sexual aumentaron en comparación con el periodo de reporte anterior: Las mujeres y las niñas constituyen el 88% de las víctimas de estos abusos.
El bloque de países presentes en la conferencia condenó el uso de la violencia sexual como táctica de terror por parte de actores tanto estatales como no estatales.
El documento acusó que la impunidad persiste debido al estigma, el trauma y el temor generalizado de las sobrevivientes a sufrir represalias.
Ante este escenario, exigieron a todas las partes involucradas en conflictos armados el cese inmediato de las hostilidades contra la población civil y plantearon la urgencia de establecer respuestas centralizadas en las víctimas.
Esto incluye garantizar un acceso oportuno a la justicia, documentar pruebas con rigor internacional y proveer servicios vitales de salud sexual y reproductiva para la estabilización de las sobrevivientes.