Los cadáveres de 61 personas, olvidados en un crematorio

Los cuerpos estaban embalsamados y listos para su cremación en el incinerador abandonado desde hace un año. El hallazgo despertó temores

La policía mexicana encontró 61 cadáveres —de hombres, mujeres y niños— abandonados en la noche de jueves a viernes en un crematorio particular cerrado desde hace meses en la turística ciudad de Acapulco (sur).

El hallazgo despertó temores en México de que pudiera tratarse de un nuevo caso de aparición masiva de víctimas de los carteles narcotraficantes, pero las autoridades indicaron que están investigando una posible negligencia de los responsables de la incineración de los cuerpos.

Los cadáveres fueron hallados la noche del jueves en una inspección al inmueble Cremaciones del Pacífico, situado cerca de Acapulco, después de que vecinos avisaran por un fuerte olor que salía del lugar.

Militares y policías tomaron el control del crematorio en el que encontraron cuerpos sobre camillas tapados con sábanas y cubiertos con sal y un horno oxidado para incineraciones.

‘Entre los 61 cuerpos encontrados, existen cadáveres de mujeres, hombres y niños, que están perfectamente embalsamados y preparados para su cremación’, dijo la fiscalía del estado de Guerrero en un comunicado.

‘Al no haber cremado los cadáveres, se incumplieron las normas sanitarias de carácter federal, estatal y municipal’, recalcó la fiscalía en el texto.

TEMOR ENTRE ANTIGUOS CLIENTES

Investigadores y peritos trabajaron toda la noche para levantar los cadáveres y trasladarlos al servicio médico forense de Acapulco, donde llegaron personas que habían entregado cuerpos de familiares a ese crematorio.

‘Yo vi encendido el horno y vi a mi madre ahí tendida, pero nunca vi que la hayan metido’, dijo a la AFP David Jaimes, quien contrató los servicios de Cremaciones del Pacífico hace nueve meses por la muerte de su madre.

‘Con mis hermanos hicimos memoria y nos acordamos de que el señor que estaba ahí nos decía ‘si quieren, váyanse porque es peligroso este lugar’, y nos retiramos. Pero jamás vimos que haya entrado el cuerpo. Esa es la incertidumbre que hoy nos embarga’, afirmó Jaimes.

El hombre quiere que la fiscalía analice las cenizas de la urna que le entregó esa empresa para saber si son realmente de su madre.

De su lado, Karina García también se presentó con la angustiosa duda de si su padre fue o no incinerado por la empresa, a la que dice que pagó entre 400 y 470 dólares en diciembre de 2013. ‘Es la inquietud que uno tiene como familiar de ver si (entre los cadáveres hallados) están nuestros familiares’, aseguró a la misma agencia.

La fiscalía llamó a declarar a la presidenta de la Asociación de Funerarias del Estado de Guerrero y a los responsables de las funerarias de Acapulco para que den información sobre las personas enviadas desde 2013 a ese crematorio. Al parecer, el crematorio llevaba alrededor de un año cerrado ‘por quiebra o fraude hacia los deudores’, señaló la fiscalía, que no precisó si están buscando al dueño del negocio, Guillermo Estua Zardain.

En Acapulco, el crimen organizado ejerce una fuerte violencia contra la población local que vive de los barrios aledaños a la zona turística a base de secuestros, extorsión y asesinatos.

Este centro turístico está ubicado en el convulso estado de Guerrero, donde en septiembre se cometió la desaparición y presumible masacre de 43 estudiantes de la escuela rural de Ayotzinapa.

Lo Nuevo