Las afectaciones, provocadas por lluvias inusuales y fuertes vientos que impactaron principalmente el norte y el centro del país, han dejado daños considerables...
- 21/10/2014 02:00
La Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA) acordó ayer en La Habana elaborar un plan de acción para combatir el ébola y evitar que se propague en la región, con énfasis en la prevención y en la ayuda a los países caribeños.
El presidente de Cuba, Raúl Castro, clausuró la Cumbre que duró apenas tres horas y que terminó con una declaración final de 23 puntos leídos por el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
‘Acordamos coordinar nuestros esfuerzos para prevenir y enfrentar la epidemia del ébola, incluida la rápida prestación y utilización de la asistencia entre nuestros países, con trabajadores sanitarios y los suministros y materiales pertinentes’, afirmó Maduro.
Los mandatarios encargarán a los ministros de Salud la ‘elaboración de un plan de acción’ contra el ébola, a más tardar el 5 de noviembre, y su ‘aplicación inmediata’ de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS). ‘Para preparar el plan de acción, se realizará el 29 y 30 de octubre en La Habana una reunión técnica de especialistas de la salud del ALBA’, indicó Maduro.
Asimismo, los mandatarios acordaron proponer a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que preside Costa Rica, que ‘promueva esfuerzos regionales contra el ébola’ y decidieron reforzar las medidas de vigilancia en las fronteras, en particular en puertos y aeropuertos, para detectar tempranamente posibles casos de infección.
Además, Cuba anunció que hoy enviará brigadas sanitarias a Liberia y Guinea, que se sumarán a los 165 médicos y enfermeros que viajaron a Sierra Leona el 1 de octubre. ‘El martes partirán rumbo a Guinea y Liberia otras brigadas cuyas avanzadas ya se encuentran en ambos países’, indicó Castro, quien dijo que la epidemia ‘nos amenaza a todos’.
Las nuevas brigadas estarán integradas por 90 médicos y enfermeros, según fuentes de la ONU, con los que Cuba tendrá desplegados en África a 255 profesionales de los 461 que prometió a la ONU y a la Organización Mundial de la Salud.
‘Si esta amenaza no se frena en África Occidental puede convertirse en una de las pandemias más graves de la historia de la humanidad’, advirtió Castro, quien destacó que ‘por las venas de nuestra América corre sangre africana’, aunque pidió evitar la ‘politización’ de la epidemia.
A este cónclave asistieron los nueve países miembro del ALBA (Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Cuba, Antigua y Barbuda, Dominica, Santa Lucía y San Vicente y las Granadinas), además de Haití, Granada y San Cristóbal y Nevis.Estas tres naciones no son integrantes del ALBA, creado hace una década bajo el impulso del entonces presidente venezolano, Hugo Chávez, fallecido en 2013. El mandatario ecuatoriano, Rafael Correa, se excusó de participar, pero envió a su ministra de Salud, Carina Vance.
La directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa Etienne, y David Nabarro, enviado especial del Secretario general de la ONU, también estuvo presente.
La cumbre del ALBA coincidió con una reunión de ministros de Salud de la Unión Europea (UE) donde los ministros de Exteriores del bloque se comprometieron a intensificar sus esfuerzos para recaudar 1,000 millones de euros (1.270 millones de dólares) para la lucha contra el ébola, que ha matado a más de 4,500 personas en el mundo, según la OMS.
ELOGIOS DE EEUU
Castro dijo que La Habana está dispuesta a colaborar ‘codo a codo con todos los países, incluyendo Estados Unidos’ para contener la epidemia. No obstante, el aporte de Cuba contra la epidemia fue reconocido el viernes por el secretario de Estado, John Kerry, cuyo país vive enfrentado por causas políticas con el gobierno comunista de la isla desde hace medio siglo. De hecho, el influyente diario estadounidense The New York Times también destacó ayer en un editorial la ‘impresionante contribución de Cuba’ en el combate contra el ébola y llamó al presidente Barack Obama a normalizar las relaciones con La Habana.